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La II Guerra Mundial a través del cine
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(Foto: Fotograma Saving Private Ryan)

La II Guerra Mundial a través del cine

La II Guerra Mundial marcó uno de los episodios más obscuros de la humanidad, pero también escenificó incontables historia de bondad, heroísmo y supervivencia. Por ello el infame conflicto bélico sigue siendo un tema recurrente para la industria cinematográfica.

Aunque quizá sea más que eso. La II Guerra Mundial es probablemente el tema más recurrente en la industria cinematográfica, pues cada año surgen nuevas películas que incrementan nuestra visión del conflcito. Los resultados suelen ser muy interesantes, pues reflejan los peores horrores de la humanidad, pero también ofrecen perspectivas esperanzadoras hacia la prevención de futuras hostilidades.

Las posibilidaes son infinitas, pues incluye todas aquellas historias suscitadas desde 1939 y hasta 1945, pero también las consecuencias del conflicto hasta nuestros días. Para que conozcas un poco mejor los detalles, un breve recuento de la II Guerra Mundial reconstruida a través del cine:

Cine y propaganda

Adolf Hitler aprovechó los talentos de Joseph Goebbels para la creación de una potente maquinaria propagandística que alcanzó su punto culminante con El triunfo de la voluntad. Por su parte, países como Estados Unidos y Gran Bretaña aprovecharon sus respectivas industrias cinematográficas para la difusión de mensajes más sutiles, pero igual de efectivos. Un buen ejemplo es Confessions of a Nazi Spy (Litvak, 1939), producción norteamericana que pasó a la historia como la primera película sobre la II Guerra Mundial aun cuando estrenó cuatro meses antes del conflicto bélico. Por su parte, The Lions Has Wings (Varios, 1939) fue estrenada sólo dos meses después de iniciada la guerra como parte de una intensa campaña propagandística del Reino Unido. Sin embargo, ninguna producción realizada durante la guerra resulta tan curiosa como Education for Death (Geronimi, 1943), cortometraje animado realizado por Walt Disney y que muestra la trágica historia de las juventudes hitlerianas que son entrenadas para morir en el campo de batalla.

La figura de Adolf Hitler

Adolf Hitler es considerado el gran responsable de la II Guerra Mundial, por lo que resulta curioso que no tenga una presencia tan recurrente en las recientes adaptaciones al conflicto bélico. Esto se debe a que la industria cinematográfica es dominada por los Estados Unidos, que prefiere mostrarlo como un personaje secundario para evitar posibles glorificaciones del público. Son pocas las películas que se han atrevido a profundizar en la vida del Führer, siendo The Bunker (Schaefer, 1981) y El hundimiento (Hirschbiegel, 2004) algunas de las más importantes. La primera es una cinta televisiva protagonizada por Anthony Hopkins que mostró las últimas semanas del líder germano durante la batalla por Berlín; la segunda hizo lo propio con una impresionante interpretación de Bruno Ganz que le ubicó entre las mejores películas del 2004. Sobra decir que Hitler continuará siendo un personaje recurrente del cine por muchos años más, pues en casi 70 años de historia lo hemos visto personificado en más de 500 producciones cinematográficas y televisivas.

Historias de supervivencia

El subgénero más recurrente que explora los diferentes rostros de la guerra, pero también la fortaleza humana ante la tragedia. Y es que estas crónicas se manifestaron en los campos de concentración, pero también en las calles y los campos de batalla. Esta lista es especialmente interminable porque las incontables historias le permiten deambular libremente entre realidad y ficción: Sophie’s Choice (Pakula, 1982) mostró los horrores enfrentados por una madre; Empire of the Sun (Spielberg, 1987) siguió a un inocente niño en un campo japonés; La tumba de las luciérnagas (Takahata, 1988) conmovió al explorar la desgracia de dos pequeños japoneses; La vida es bella (Benigni, 1997) nos guio por la tragedia judía en Italia; The Pianist (Polanski, 2002) exploró la resistencia del músico Wladyslaw Szpilman; The Boy in the Stripped Pyjamas mostró la emotiva convivencia entre niños germanos y judíos; Unbroken (Jolie, 2014) sorprendió con la asombrosa historia del piloto Louis Zamperini. Y estamos seguros que todavía quedan muchas historias por contar.

Cine bélico

Los horrores de la guerra fueron más allá de los campos de concentración y se extendieron hasta las batallas donde perecieron millones de soldados. Estas historias plagadas de dolor, tragedia y heroísmo han sido exploradas hasta el cansancio, aunque casi siempre del lado triunfador, por lo que algunos les señalan como meros filmes propagandísticos. Algunos ejemplos son The Longest Day (Varios, 1962), Battle of Britain (Hamilton, 1969), Fury (Ayer, 2014) y Hacksaw Ridge (Gibson, 2016), entre muchos otros. Algunos consideran que la mayor gloria del subgénero pertenece a Saving Private Ryan (Spielberg, 1998) y su brutal exploración inicial al Desembarco de Normandía. Sin embargo, su posición de honor podría peligrar ante el estreno de Dunkirk (Nolan, 2017), catalogada por muchos como la mejor película de guerra de todos los tiempos. Sólo el tiempo lo dirá.

Héroes fuera del campo de batalla

La II Guerra Mundial escenificó grandes tragedias, pero también acciones heroicas que siguen fascinando hasta nuestros días. No nos referimos solamente al campo de batalla, sino a todas aquellas personas que lo arriesgaron todo por garantizar la supervivencia de otros. La lista incluye figuras históricas como Adolf Burger en Los falsificadores (Ruzowitzky, 2007), Alan Turing en The Imitation Game (Tyldum, 2014) u Oskar Schindler (Spielberg, 1993) en Schindler's List, por mencionar algunos.

Historia reinventada

¿Qué habría pasado sí…? Todos nos hemos hecho esta pregunta en nuestra vida cotidiana, por lo que no sorprende que la industria creativa le adoptara para mostrar todas las variantes que pudo tomar la II Guerra Mundial. Quizá La más interesante sea Inglourious Basterds (Tarantino, 2009), sobre un escuadrón dispuesto a todo para acabar con la amenaza Nazi. Pero las posibilidades son infinitas, al grado que muchas han sido acusadas de irreverentes y de lucrar con el sufrimiento ajeno. La serie The Man in the High Castle nos adentró en un mundo donde Alemania salió victoriosa del conflicto; Captain America: The First Avenger exploró la historia de un superhéroe surgido de la experimentación bélica; más controvertida aún es Dead Snow (Wirkola, 2009) con soldados nazi que regresan de la tumba para mostrar que la amenaza sigue latente.

Heridas que no han cicatrizado

Quizá la II Guerra Mundial haya terminado, pero sus heridas aún están lejos de cicatrizar, por lo que muchos cineastas siguen explorando sus repercusiones en la sociedad. Las más directas son La conspiración del silencio (Ricciarelli, 2014) que mostró la situación alemana inmediatamente después del conflicto, la controvertida Apt Pupil (Singer, 1998) sobre un joven americano que desea aprender las formas de su vecino nazi, mientras que la reciente The Railway Man (Teplitzky, 2013) mostró la redención de un británico sometido a la tortura nipona. Estas consecuencias continúan hasta nuestros días, tal y como mostrara el antisemitismo de American History X (Kaye, 1998) o la polémica The Believer (Bean, 2001) sobre un judío integrado a un grupo neonazi.

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