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Maserati: lo nuevo, lo clásico y lo más top que encontrarás en la gama 2018
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Maserati: lo nuevo, lo clásico y lo más top que encontrarás en la gama 2018

domingo 26 de noviembre de 2017, 16:00h
Durante décadas ha sido, junto con Ferrari, la representación perfecta de la deportividad italiana. Sin embargo, en los últimos años, su gama también ha añadido una cierta dosis de racionalidad y practicidad que la han hecho ser interesante para un mayor número de conductores.

La firma italiana Maserati siempre ha sido ‘especial’: por su estilo, su deportividad, su clase y elegancia… Era algo así como la interpretación latina de los Aston Martin, es decir, modelos de producción limitada, quizá no tan ‘perfectos’ como los Porsche, los Rolls, los Ferrari… pero llenos de encanto, hasta el punto de ser objetos perfectos para que pasen de padres a hijos como bienes de lo más preciados.

Con todo, en los últimos tiempos, Maserati ha intentado ampliar su rango de acción para conquistar a un mayor número de clientes. Primero fue con la aparición de los Quattroporte y Ghibli con mecánicas diésel, es una firma que hasta ese momento siempre había fabricado vehículos de gasolina. Y hace ahora dos años con la aparición de su primer SUV: el Levante, un modelo disponible desde 2016 y que en este corto lapso de tiempo de apenas dos años ha conseguido comercializar más de 25.000 unidades en cerca de 72 países –es más, de los 50.000 coches que va a fabricar Maserati en 2017, el 55% van a ser unidadades del Levante-. No es un dato menor, ya que eso significa que se ha convertido en el modelo más vendido de esta última etapa. Y es que la casa italiana sabía lo que se hacía y basta un simple dato para comprobarlo: del segmento de los automóviles de súper lujo se venden cerca de un millón de unidades al año y de esa cantidad el 57% son SUV, que van del Porsche Cayenne al BMW X5, al Audi Q7, el Lexus RX…

Para reclamar su parte del pastel, Maserati piso a la venta el Levante, un modelo desarrollado a partir de la misma plataforma que los Ghibli y Quattroporte, con el objetivo, según la propia marca, de “ofrecer una dinámica de conducción única en carretera y capacidades competitivas fuera de la misma, combinado con la comodidad de conducción suprema y practicidad cotidiana”.

El diseño exterior será uno de sus principales reclamos y atractivos; se ha buscado mantener ese estilo de coupé al que nos tiene acostumbrados la marca en sus modelos, sean berlinas o todo caminos. El Levante se muestra, por lo tanto, afilado, aerodinámico –el Cx de 0,31 es un valor excelente para un modelo de este tipo, porque emplea soluciones bien pensadas como la parrilla delantera con una trampilla para abrir o cerrar la entrada de ventilación, según las necesidades de la mecánica- y de aspecto muy poderoso, aunque sólo sea por el simple hecho de que se planta en los cinco metros de largo y prácticamente dos de ancho. No faltan enormes neumáticos –de hasta 295 mm en el eje trasero para la variante que hemos probado, con el motor más potente de 430 CV-, las llantas de hasta 21”, la característica parrilla delantera conocida como Alfieri –de forma cóncava y que guarda reminiscencias con las empleadas en modelos históricos, como el Tipo 60 Birdcage-, el pilar trasero con el Tridente de la marca o unos elegantes faros delanteros que combinan la iluminación mediante leds y lámparas bixenón.

La personalización es otro de sus fuertes; por ejemplo, hay 13 colores de la carrocería, de los cuales tres son exclusivos para este modelo. La gama de llantas de aleación comprende medidas que van de 18 a 21” –para hacerte una idea, hay cuatro modelos de 20” y otro par más de 21”-, y también puedes elegir el color de las pinzas de freno entre cinco variantes.

Para concluir, hemos tenido la ocasión de probar lo que es la gama 2018 del Levante, en la que se pondrá a disposición del público tres terminaciones distintas; una de acceso, otra de apariencia más lujosa –GranLusso, con detalles cromados en el paragolpes delantero, la carrocería pintada íntegramente en color…- y otra de tinte deportivo –GranSport, con llantas de serie de 20”, el paragolpes delantero con inserciones en negro…-.

Y si hablamos de personalización en el exterior, en el habitáculo esto resulta aún más evidente; de hecho, hay un total de 26 combinaciones de colores interiores y el aspecto puede mejorar todavía más con el cuero opcional de doble color, las costuras en contraste para los asientos y reposacabezas, el recubrimiento en Alcántara para el techo de la cabina… La postura de conducción es magnífica, pues resulta elevada, pero deportiva al mismo tiempo. Frente al conductor, un amplio cuadro de mandos retroiluminado, una consola central protagonista gracias a la gran pantalla de 8,4”… y, cómo no, también por el clásico reloj analógico típico de la marca. Nos ha llamado la atención la amplitud del modelo –que se aprovecha de sus generosas dimensiones exteriores, así como de los enormes tres metros de distancia entre ejes-, con cinco buenas plazas y un maletero –al que se accede a través de un portón con apertura eléctrica- de 580 litros.

Al igual que con el exterior, dependiendo del acabado escogido, la presentación del habitáculo varía ligeramente; por ejemplo, si te decantas por el GranLusso, disfrutas, además del cuero, de seda de Ermenegildo Zegna, madera de Radica, volante con recubrimiento especial… mientras que si prefieres el GranSport te llevas volante deportivo, pedales de acero inoxidable, asientos con reposacabezas integrados…

Tecnológicamente hay numerosos elementos, desde el sistema de infoentretenimiento –que engloba navegador, bluetooth, radio digital y que es compatible con las funciones de Apple CarPlay y Android Auto- hasta sistema de sonido Bowers & Wilkins de 1.280 W, cierre de puertas asistido, climatizador con 13 salidas de aire, control de mantenimiento dentro del carril, avisador de obstáculos en el ángulo muerto de los retrovisores, lector de señales de tráfico, control de velocidad inteligente con funciones de conducción autónoma de nivel 2, cámara de visión periférica, aparcamiento asistido…

La gama mecánica del modelo se compone de tres versiones; por un lado, el equilibrado diésel de 275 CV –que aspira a ser el más vendido, con su razonable consumo medio de 7,1 l/100 km- y los dos gasolina de 350 y 430 CV, en todos los casos mecánicas de seis cilindros y turboalimentadas. Durante la presentación pudimos comprobar de qué es capaz la variante tope de gama, un propulsor 3.0 con doble turbo desarrollado por Ferrari en Maranello y que sobre el papel anuncia cifras de deportivo, con sus 264 km/h de velocidad máxima, su 0 a 100 en apenas 5,2 segundos y su consumo medio de 10,9 l/100 km. Lo primero que percibimos es que su sonido es contundente y poderoso, con la ayuda del Maserati Active Sound y un sistema de escape controlado por válvulas neumáticas para lograr un tono más discreto o más deportivo.

La mecánica viene siempre asociada a un cambio automático ZF de ocho velocidades de rapidez y suavidad excelentes –en especial en la gama 2018, que ha sido retocada para mejorar su respuesta, manteniendo nada menos que siete modos de conducción, que van desde uno más deportivo a otro más eficiente, otro pensando para circular fuera de carretera…-; junto con la tracción total, el empuje es instantáneo desde el primer momento y muy adictivo.

Por lo que se refiere al comportamiento, a priori el tamaño y el peso del coche –más de 2.100 kg en marcha, a pesar del uso extensivo de aluminio en chasis, carrocería o suspensión- podrían hacer pensar que no va a ofrecer el rendimiento y cualidades de un Maserati, pero nada más lejos de la realidad. Además de emplear como punto de partida la avanzada plataforma de las berlinas de la marca, este modelo viene de serie con un eficaz dispositivo de tracción total, bautizado como Q4, dispone de un equilibrado reparto de pesos al 50% entre ambos ejes, un centro de gravedad rebajado, suspensión neumática con altura y dureza variables… a lo que se suma una eficaz y renovada dirección, ahora con asistencia eléctrica.

Todo esto se traduce en sensaciones de conducción similares a las de una gran berlina y también parecidas a las de otro Maserati, con la salvedad de que aquí el conductor lo ve todo desde una mayor altura. La deportividad está ahí, principalmente porque el mencionado dispositivo de tracción total, en circunstancias normales, lo que hace es enviar la mayor parte de la fuerza del motor al eje trasero y sólo envía par a las ruedas delanteras –hasta una distribución 50/50- si detecta pérdidas de adherencia-. Tampoco falta un diferencial mecánico en el eje trasero para variar el reparto entre cada una de las ruedas posteriores con el fin de mejorar la eficacia en curva y la nueva dirección, con su rapidez, es clave por ejemplo en las zonas más reviradas, pues permite enlazar curvas son sencillez y sin tener que hacer ‘muchos brazos’ con el volante. Si, además, seleccionas el modo más deportivo de la suspensión –o modo sport, que además de endurecerla, reduce la altura del coche al suelo en 20 mm-, el resultado global es magnífico, y con esto queremos decir que no tiene mucho que envidiar a la tradicional referencia del segmento, como es el Porsche Cayenne.

Con el Levante, queda claro que la firma va a dar un salto en calidad, pero también en cantidad de unidades vendidas; de hecho, en 2013 la marca vendía en la Península 40 unidades, que van a ser 485 en 2017 y buena parte de culpa es de este nuevo SUV, cuyos precios parten desde unos interesantes 85.000 euros para el diesel con acabado de acceso y que llegan a los 119.000 euros de la unidad probada, con motor gasolina de 430 CV y acabado GranSport.

Si buscas el clasicismo

Puedes optar entre dos berlinas: el Ghibli –de tamaño más ajustado y que sería la alternativa a los Audi A6, BMW Serie, Lexus GS, Mercedes Clase E- o el imponente Quattroporte –rival de los Audi A8, BMW Serie 7 o Mercedes Clase S, entre otros-. El primero de ellos tiene una gama cuyos precios oscilan entre los 77.050 y los 115.200 euros, y en nuestro mercado se ofrece con un motor diésel de 275 CV, así como dos gasolina de 350 y 430 CV –este último se puede elegir con propulsión trasera o a las cuatro ruedas-. Al igual que en el caso del Levante se puede optar por tres acabados: básico, GranLusso y GranSport.

Un peldaño por encima y como tope de gama en cuanto a precio, tamaño y potencia se sitúa el Quattroporte. Con unos precios que se mueven entre los 109.600 y los 188.100 euros, es posible escoger el motor diésel de 275 CV o decantarse por dos potentes gasolina con 430 y 530 CV –el primero de ellos, el único a elegir con propulsión trasera o a las cuatro ruedas-, en todos los casos con cambio automático. Como en los modelos ya comentados, se ofrece un acabado base, uno más lujoso –GranLusso- y otro deportivo –GranSport-.

Si quieres ser el centro de todas las miradas

Son los auténticos deportivos de la gama, hechos para atraer la atención de todo el mundo; se trata de un Coupé –GranTurismo- y un descapotable con techo de lona –GranCabrio- que comparten un motor V8 de 460 CV, propulsión trasera y cambio automático, aunque dan la posibilidad de escoger entre una versión Sport y otra más radical y personalizada conocida como MC. El primero de ellos cuesta 152.100 y 178.100 euros, según el acabado, mientras que la versión sin techo ronda entre 171.700 y 184.700 euros.

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