www.onemagazine.es
Leyendas urbanas sobre cómo conducir en invierno
Ampliar
(Foto: Pexels-Chris Peeters)

Leyendas urbanas sobre cómo conducir en invierno

Tanto la DGT como la Policía nos dan una serie de consejos para ´capear el temporal´ si estos días de pleno invierno nos toca ponernos al volante y salir a la carretera. Descubrirás que hay muchas leyendas urbanas que, al analizarlas, se caen por su propio peso. Te decimos cuáles son y cómo actuar de manera correcta.

“Con ESP puedes ir todo lo rápido que quieras”.
Ningún sistema de control de estabilidad es capaz de burlar las leyes físicas del movimiento. Es verdad que las nuevas generaciones del ESP han avanzado en la corrección de las pérdidas de control del vehículo ante pequeños errores sin necesidad de conocimientos específicos. Pero no te equivoques: si circulas muy rápido, ningún sistema de estabilidad será capaz de mantener el coche en la carretera.

“En suelo deslizante, mejor no cargar mucho el coche”.
Cuanto más ligero es el vehículo, menos se agarra al asfalto y antes se produce el aquaplaning (es decir, cuando se acumula tanta agua entre el asfalto y la rueda que ésta, literalmente, flota sobre la carretera). Para conseguirlo, añade unos kilos de seguridad, por ejemplo, llevando el depósito de combustible lleno; además dispondrás de mayor autonomía si te quedas bloqueado (sirve, por ejemplo, para mantener el motor en marcha y contar con calefacción). Pero no olvides que, con más peso, tardará más en detenerse y sufrirá de mayores inercias al tomar las curvas.

"Los neumáticos me duran toda la vida”.
Aunque haga pocos kilómetros al año, con el tiempo pierden elasticidad y capacidad de agarre. No basta que el dibujo sea profundo y no presente cortes, ya que el transcurso de los años y las inclemencias del tiempo han podido degradarlos: también hay que fijarse en el estado de los flancos y las llantas. Cámbialos, como máximo, cada 5 años. Vea la fecha de fabricación a continuación de las siglas DOT: los dos primeros dígitos indican la semana, y los dos siguientes el año.

“Con un 4x4 no se necesitan cadenas”.
Es falso y los agentes podrían impedirte la circulación cuando las condiciones exijan el uso de cadenas. Con nieve en la calzada, un vehículo con tracción a las cuatro ruedas está obligado a poner las cadenas en las mismas circunstancias que un turismo. Deberán montarse en el eje delantero. Lo único que puede ser sustitutivo de las cadenas son los neumáticos de invierno, altamente eficaces en condiciones de nieve, barro incluso lluvia.

“Para subir por una rampa, meto una marcha corta y acelero ”.
Si hay poca adherencia, un exceso de aceleración provocará la pérdida de control; y más si el vehículo dispone de propulsión trasera (las ruedas de atrás tienden a adelantar a las de delante). Por ello, en suelos deslizantes, el uso correcto de la caja de cambios, con marchar largas y presionando suavemente el acelerador, así como la dirección, es fundamental.

“Si entras muy fuerte en una curva y el coche patina, frena a tope”.
Si haces eso, lo más probable es que pierda el control, sobre todo si el suelo cuenta con poca adherencia y no dispones de ABS ni ESP. Y si para salir del apuro fuerzas la situación frenando a tope y girando aún más el volante (suele ser instintivo), se bloquearán las ruedas ya que estamos exigiendo un mayor esfuerzo a los neumáticos, que ya están patinando. Por eso, la única solución es esperar: no gires más, no frenes, no aceleres. Las ruedas terminarán ganando adherencia y recuperará el control.

"Un trompo se corrige haciendo contravolante”.
No es suficiente. Cuando el coche patina de atrás, instintivamente el conductor gira el volante en el mismo sentido orietando el morro del coche hacia donde se quiere ir. Es lo correcto, pero la técnica del contravolante no acaba ahí: es preciso deshacer el primer giro de volante con otro en sentido contrario; de esa manera se evita que, una vez que ha cesado la inercia de la parte trasera, el vehículo no inicie un movimiento giratorio más brusco hacia el lado contrario (lo que conoce como ´latigazo´). Normalmente, el contravolante hay que deshacerlo más rápido de lo que se ha hecho y esa técnica, que no es tan instintiva, requiere una gran precisión para que nuestro vehículo no se salga de la carretera.

"Lo mejor, seguir las roderas en la nieve”.
No siempre. Como norma general, si hay mucha nieve y circula por carretera, lo aconsejable es seguir las huellas que han dejado otros coches porque así se tiene la certeza de que no hay obstáculos ocultos. Pero si el terreno se empina, el paso de los vehículos han podido dejar la superficie muy deslizante. En este caso, si no dispones de cadenas y para salir del apuro, procura pisar nieve virgen.

"De noche uso los antiniebla para que me vean mejor”.
Lo único que conseguirás es deslumbrar a los demás. Para saber si has de conectarlos con niebla ligera, haz la prueba: cuando estés en tu calle, sitúate a unos 20 m detrás de un coche que los lleve encendidos; si te molesta, es que no son necesarios... y lo mejor es que los lleves apagados.

“Si te quedas atrapado en la nieve, busca ayuda”.
Lo más seguro es quedarse en el coche, donde dispondrá de calefacción. En caso necesario, pide ayuda por teléfono. No obstante, si por alguna razón te ves obligado a abandonar el vehículo, retíralo lo más posible de la carretera para permitir el trabajo de los quitanieves; por supuesto, no olvides ponerte el chaleco reflectante.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.