www.onemagazine.es

La crisis humanitaria de los refugiados sirios pasa factura a Jordania

Julio de la Guardia

El artículo recoge la importancia geográfica y estratégica de Jordania, que, además, se ha convertido en los últimos tiempos, en un país receptor de refugiados que huyen de países vecinos en conflicto.

Su estratégica ubicación geográfica y tradicional estabilidad política han hecho de Jordania un país receptor neto de refugiados de los países vecinos en conflicto. Ya ocurrió con unos 700.000 refugiados palestinos tras la Guerra de Independencia de Israel en 1948 y la de los Seis Días en 1967 –con el paso de las décadas el montante total ha alcanzado casi los 5 millones, de los cuales 2 viven todavía en Jordania, según las cifras de la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos)– y luego también con alrededor de un millón de refugiados iraquíes en 2003 tras la invasión del país por parte de EE.UU. y sus aliados. Mas la cifra de refugiados sirios acumulados durante los últimos dos años y medio como consecuencia de la guerra civil podría acercarse a la mencionada cifra de refugiados palestinos.

Según las cifras oficiales del Reino de Jordania el número de refugiados sirios se acerca ya a los 600.000. Pero los cálculos oficiosos que manejan las organizaciones no gubernamentales (ONGs) presentes en el terreno aseguran que la cifra real es del doble, es decir, de 1,2 millones y que continúa aumentando cada día que pasa. Hay que tener en cuenta que muchos refugiados sirios tienen miedo de potenciales represalias futuras por parte del régimen, si éste se impusiera finalmente en la contienda, por lo que optan por no registrase ante el ACNUR (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados). Estos refugiados que no aparecen en las estadísticas oficiales dejan de percibir los beneficios que proporciona el ACNUR –alojamiento en campamentos, manutención, servicios sanitarios y educativos– pero en cambio ganan en tranquilidad. Sobre todo piensan que, cuando se acabe la guerra, podrán volver a su patria.

Esta presencia masiva de sirios en Jordania ha comenzado a pasar factura al Reino hachemita, que también proporciona servicios esenciales de educación y sanidad a los refugiados que no los reciben por parte del ACNUR, UNICEF o el PMA (Programa Mundial de Alimentos). De acuerdo a los cálculos gubernamentales unos 29.000 niños sirios acudieron a las escuelas públicas jordanas durante los años 2011 y 2012, costándole al Estado más de 14.000 millones de dinares (unos 15.000 millones de €). En el caso de salud pública la factura sanitaria de los refugiados durante el mismo período ascendió a 25.000 millones de dinares (unos 26.500 millones de €). A esto hay que sumarle cantidades similares por el consumo de hidrocarburos y productos energéticos subvencionados, así como por el uso de las infraestructuras públicas.

Refugiados urbanos

En contra de lo que en un primer momento se podría creer, la mayoría de los refugiados no se ha establecido en los campamentos del ACNUR (que tiene ya cuatro operativos –el más grande de ellos el de Zatari, en el que residen ya más de 130.000 personas– y un quinto en construcción, a inaugurar antes de que termine este ejercicio), sino que más del 70% de los sirios se alojan en las ciudades y pueblos. Sobre todo en las localidades ubicadas en la parte del país que hace frontera con Siria. Como por ejemplo en la ciudad de Mafraq, que se encuentra a 19 kilómetros del paso fronterizo de Yaber, el único abierto en estos momentos.

A día de hoy la ciudad de Mafraq alberga a más refugiados sirios que a ciudadanos jordanos, lo cual comienza a generar tensiones entre la población endógena. Al buscar alojamiento urbano, a la vez que una cierta privacidad (incluso clandestinidad en algunos casos por temor a esas potenciales represalias posteriores por parte del régimen) quienes les prestan ayuda son ONGs como el Norwegian Refugee Committe y el International Rescue Committe, entre otras. Estas organizaciones intentan ayudar en la provisión de servicios sanitarios, psicológicos, sociales y educativos, allí donde no llegan ni el Estado jordano ni las agencias de Naciones Unidas.

Como muchos de estos refugiados sirios no disponen de ahorros para financiarse un piso sea en Mafraq, en Irbid (ciudad más poblada del norte del país, donde el número de sirios ya se acerca al de jordanos) o en alguno de los pueblos fronterizos, esto hace que tengan que ponerse a trabajar. Es frecuente verlos como dependientes en tiendas, ayudantes en garajes o peones en labores de construcción, sustituyendo así a la mano de obra barata que antaño era de origen palestino, llegó de Irak en 2003 y durante los últimos tres años procedía de Egipto (fruto de la revolución de enero de 2011 y los posteriores vaivenes políticos).

Para Jordania el influjo de refugiados tiene efectos ambivalentes. Por un lado el Estado tiene que gastar ingentes cantidades de dinero en proporcionarles servicios públicos, pero por otro las empresas se lucran con su presencia. Sirvan como ejemplo todos los alimentos enlatados que proporciona el ACNUR en los campamentos, marcados con el sello de Made in Jordan. De esta forma, las empresas jordanas de la alimentación, así como de otros sectores, se benefician.

Atención sanitaria y psicológica

El influjo masivo de refugiados sirios ha llevado también a la necesidad de poner en marchar un gran dispositivo de atención médica y psicológica. En este ámbito cabe destacar la operación humanitaria “Tamour” del Ejército francés, que tiene desplegado un gran hospital de campaña dentro de Zatari. Este hospital militar francés se ha convertido en el de referencia para todo el campamento de refugiados, pues es el único que ofrece servicios de radiología y resonancia magnético-nuclear. Junto a él se alinean otros hospitales militares menores desplegados por Marruecos e Italia.

La atención psicológica en los campos de refugiados –tan importante o incluso más que la propia atención médica– es proporcionada por ONGs especializadas como Médicos sin Fronteras, Médicos del Mundo o Save the Children. Esta última opera además de forma conjunta con el ACNUR para proporcionar servicios educativos y sociales a los niños sirios, quizás los más afectados por esta crisis humanitaria que debería ocupar un lugar destacado en la agenda de la próxima Conferencia de Ginebra.

* Fotografías: The International Rescue Committee

OTROS ARTÍCULOS DEL AUTOR

El Tsahal se prepara para el peor de los escenarios

Situando a los civiles en la línea de fuego

Israel es el país que más aviones no tripulados exporta

Israel ataca nuevos objetivos en territorio sirio

¿Para qué visita Obama Oriente Próximo?

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Meneame

¿Qué opinas? (Login)
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Onemagazine
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.