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Citroën Grand C4 Picasso 2.0 Blue HDI

Citroën Grand C4 Picasso 2.0 Blue HDI

La segunda generación del monovolumen compacto de Citroën es muy ambiciosa. No sólo pretende convertirse en la referencia de su categoría, sino también en una alternativa a modelos mucho más grandes, caros y lujosos. Para comprobarlo, hemos analizado la variante más potente y completa de la gama Grand C4 Picasso.

Las 5 claves del nuevo Citroën Grand C4 Picasso que no gustarán a todos

En el segmento de los monovolúmenes compactos, ese mismo que inauguró en Europa el primer Renault Scénic allá por 1996, hay modelos de todo tipo y cada uno suele destacar por una cualidad diferente. Tenemos al de carácter más deportivo, que está bien representado por el Ford C-Max; también tenemos el más llamativo, con el Mazda 5, el que tiene motores muy potentes, como sucede con el Opel Zafira Tourer o el de precio muy razonable, como el Dacia Lodgy. Sin embargo, quien busca un coche en este segmento, lo que debería buscar antes que nada sería el mejor coche para la familia, es decir, amplio, cómodo, silencioso, práctico y seguro. Y si bien es cierto que todos los integrantes de la categoría cumplen, en mayor o menor medida, con esos requisitos, hay uno que destaca sobre los demás: el Citroën Grand C4 Picasso.

Pero dicho ‘título’ de ‘monovolumen más lógico’ no lo ha inaugurado el nuevo Grand C4 Picasso que aquí probamos; lo estrenó muy posiblemente el Renault Scénic de 2003, un coche muy equilibrado y al que resultaba difícil encontrarle fallos. Pero entonces, en 2006, llegó la primera generación del Citroën Grand C4 Picasso, con sus siete plazas, su amplio interior, su confort digno de berlina. y se impuso a su compatriota. Y, desde entonces, ambos franceses vienen representando ese combate por convertirse en el mejor modelo de la categoría, además de en el más vendido del segmento. Teniendo en cuenta que el Grand C4 Picasso de segunda generación es casi un recién llegado que inició su comercialización en España a finales del año pasado, sin duda era un buen momento para comprobar si, como su antecesor, vuelve a ser el monovolumen compacto perfecto, ateniéndonos a la definición más lógica a la que debe responder este tipo de vehículo.

Para llegar a una conclusión, hemos ido a la versión más razonable de la gama: la que equipa el motor turbodiésel de 150 CV. Es cierto que por debajo hay otro diesel de 115 CV que parece ser más lógico. pero teniendo en cuenta el peso y las posibilidades de carga del Citroën, no hay duda de que esos 35 CV nos pueden venir de maravilla, no por un tema de ser “más rápidos”, sino de disponer de mayor potencia y prestaciones para, por ejemplo, adelantar en menos tiempo. Además, si tenemos en cuenta que la diferencia de precio entre ambas versiones es de 1.640 euros, la compra del motor ‘grande’ parece mucho más lógica.

FICHA DEL CITROËN GRAND C4 PICASSO 2.0 BLUE HDI INTENSIVE 7 PLAZAS:
Motor turbodiésel de cuatro cilindros, 1.997 cc, 150 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 37,7 kgm a 2.000 rpm. Alcanza los 210 km/h, acelera de 0 a 100 en 9,8 segundos y consume una media de 4,2 litros/100 km. Medidas: 4,597 m de largo, 1,826 m de ancho y 1,587 m de alto. Peso, desde 1.505 kg. Neumáticos en medida 205/55 R17. Discos de freno de 304 mm de diámetro en el eje delantero y 290 en el trasero. Maletero: 170 litros cuando se ocupan sus siete plazas, entre 645 y 725 cuando se usan cinco y 1.843 litros cuando sólo se usan dos plazas. Depósito combustible: 55 litros. Cambio manual de seis velocidades.

La estética del nuevo Grand C4 Picasso es realmente atractiva; no deja de ser un coche grande, de formas cuadradas. pero Citroën ha conseguido hacer un coche muy personal, casi futurista y, además, muy aerodinámico, con un Cx de 0,29. El parabrisas panorámico, las luces diurnas de leds, los faros traseros ‘mordidos’, la amplia superficie de cristal, detalles cromados.Tiene muchos detalles llamativos y, en conjunto, es de los más vistosos del segmento; además, tiene mérito que, a pesar de sus 17 cm de longitud extra respecto al C4 Picasso ‘corto’ (modelo respecto al que cuesta 1.700 euros más), el diseño global haya quedado tan bien. Para concluir, añadir que se puede elegir entre ocho colores para la carrocería (la mala noticia es que el único ‘gratis’ es el negro; el blanco sale por 200 euros y el resto de tonos metalizados por 475 euros) o que el portón trasero puede tener apertura eléctrica por 500 euros. Por citar algún defecto, la accesibilidad a las plazas traseras no es tan buena como en aquellos rivales que han optado por equipar puertas laterales deslizantes, en lugar de las de apertura convencional del francés (que, por otro lado, es la solución habitual en la categoría, como demuestran los Scénic, Touran, Carens, 5008, Zafira Tourer, Verso.).

El habitáculo es donde el Citroën tiene más cosas que mostrar… y demostrar. Comenzando por lo que entra por los ojos, el diseño, en el Grand C4 Picasso todo en su salpicadero gira en torno a su doble gran pantalla situada en la consola central. Por un lado, la superior de 12″, que muestra toda la información relevante del vehículo y hace las veces de instrumentación (en este caso, configurable) y, por otro, la inferior de 7“, táctil (aunque complementada por una fila de botones a cada lado) y que sirve para controlar todo tipo de funciones: desde el sistema de climatización al navegador (de serie en la versión probada). Sólo con esos displays, la apariencia del interior ya resulta de lo más moderna, sofisticada y atractiva; aparte de eso, llama la atención la práctica inexistencia de botones (y los que hay se concentran en el volante, con 12 pulsadores y cuatro ruedecillas), la luminosidad y magnífica visibilidad (en total, el coche presume de tener una superficie acristalada de 5,7 m2) entre otras cosas por el empleo de un parabrisas panorámico que viene de serie, y que se caracteriza, frente a los parabrisas convencionales, porque éste se extiende hasta casi la zona de la cabeza de los pasajeros que viajan en las plazas delanteras.

La postura de conducción es realmente buena por varios motivos; el principal son unos asientos excelentes, grandes, de mullido muy agradable y con unos cómodos reposacabezas; combinado con un volante de amplios reglajes, una ergonomía bastante buena y la buena visibilidad, consiguen que sea realmente agradable sentarse a los mandos del coche. Por otra parte, la calidad (o, al menos, la sensación que transmite) es buenísima, el Grand C4 Picasso transmite una agradable sensación de calidad, principalmente porque está hecho con materiales plásticos muy buenos o porque las combinaciones de tonos elegidos son muy acertados.

En conjunto, y dentro de los coches con los que va a tener que competir, el Citroën es una de las referencias en este aspecto. Pero donde el vehículo tiene que demostrar ‘lo buen monovolumen que es” es en lo relacionado con el espacio interior; esta versión viene con siete asientos de serie, todos ellos individuales. Las cinco primeras plazas lo tienen todo: confort, amplitud, multitud de reglajes y regulaciones. Con el metro en la mano, el Grand C4 Picasso es de los más espaciosos en esta zona y no hay problemas de accesibilidad; aparte, añade dos asientos adicionales, más pensados para niños, porque aunque ofrecen buena altura libre y una anchura correcta, tienen la pega de que la propia banqueta va muy pegada al suelo del vehículo, de forma que hay que viajar con las piernas bastante flexionadas.

Otro aspecto brillante del coche es su gran maletero; es cierto que si utilizamos todas sus plazas apenas sobran 170 litros (algo que, por otra parte, es lo normal en cualquier competidor), pero si sólo se necesitan cinco plazas (es decir, si se abate la tercera fila de asientos, que queda oculta bajo el piso del maletero), lo que quedan son entre 645 y 725 litros, según lo adelantados o retrasados que vayan las butacas de la fila central. Y no es sólo una cuestión de capacidad pura y dura: gracias a que los asientos centrales se pueden abatir y que el respaldo de la butaca del copiloto puede hacer lo propio, en un momento dado se podría trasladar un objeto de hasta 2,75 metros de longitud.

El apartado dinámico del coche también es muy interesante, ya que este coche es el primero de Citroën que estrena tanto la nueva plataforma EMP2 como el potente motor 2.0 turbodiesel de 150 CV. Comenzando por este último, se trata de una mecánica especialmente ecológica, ya que es capaz de cumplir con la exigente norma anticontaminante Euro 6; pero, además, tiene muy buenos registros en cuanto a cifras de potencia y par.Sobre la carretera es una mecánica muy agradable, silenciosa, muy ‘suave’ y con un considerable empuje (bueno hasta las 1.800 rpm y mucho más contundente por encima de ese registro); en todos estos aspectos, diríamos que está a la par con uno de los referentes, el 2.0 TDI de VW con la misma potencia, respecto a la cual, la mecánica francesa añade un plus de refinamiento. Con su potencia, este Grand C4 Picasso se mueve en cualquier terreno con la soltura de un buen compacto deportivo y, además, tiene la ventaja de que su consumo real es bastante ajustado; no marca los 4,2 litros que declara la marca, pero puede conseguir registros en torno a los 5,5 litros con sencillez (entre otros motivos, por el empleo de su sofisticadísimo dispositivo stop/start).

En cuanto a la plataforma, mucho se ha hablado de esta nueva EMP2; estructuralmente es mucho más robusta y, al mismo tiempo, más ligera que la utilizada en el anterior Grand C4 Picasso (según la marca, el ahorro de peso ronda los 100 kg). Además, ahora cuenta con una distancia entre ejes incrementada hasta los 2,84 metros (es mayor, incluso, que la del C8, que es el monovolumen grande de la marca). En conjunto, este nuevo Citroën recuerda mucho a su predecesor: cuando lo conduces tienes la sensación de ir en un coche de un segmento superior, por su aplomo, por lo bien insonorizado que está, porque es muy agradable de conducir y porque la suspensión absorbe casi cualquier bache.

Es el coche perfecto para largos viajes, seguro, noble y muy bien aislado, capaz de ‘ventilarse’ larguísimos tramos de autopistas y autovías sin esfuerzo aparente; en este aspecto, y aunque toda la competencia es buena, el francés sigue estando un peldaño por encima. Sin embargo, donde la nueva plataforma debía demostrar que este monovolumen es mejor, es en lo relacionado con la agilidad en zonas lentas, el agrado de conducción. Es cierto que ahora este Citroën se percibe más ágil en las curvas, pero no tiene esa rapidez de respuesta de los mencionados Mazda 5 y Ford Grand C-Max; la suspensión del Grand C4 es más cómoda y, aunque es capaz de ir rápido en cualquier terreno, ayudado por su portentoso motor, ‘no pide’ que se practique una conducción deportiva. Algo que, la verdad, tampoco sería muy lógico en un modelo pensado para viajar acompañado por la familia; por lo tanto, y como decíamos al principio, si pensamos en este coche como lo que es, su comportamiento en carretera es una referencia. Quien busque algo más dinámico, pero menos amplio y práctico, tal vez deba fijarse en un Citroën C5 con carrocería familiar.

El resto de apartados de este modelo consiguen notas muy elevadas; por ejemplo, la dirección con asistencia eléctrica es muy agradable, lo bastante rápida (con tres vueltas de volante entre topes) y siempre se muestra suave (aparte de que puede incluir, por 500 euros, un dispositivo para que el coche aparque por sí solo actuando sobre la dirección). Por otro lado, de serie, esta versión diesel viene con un cambio manual de seis velocidades, que tiene mejor manejo que el de otros Citroën, gracias a que la palanca se desplaza con precisión y sus recorridos no son muy largos. Además, quien busque la mayor comodidad, puede optar por la moderna caja automática, también de seis marchas, que supone un incremento de precio de 1.600 euros y cuyo funcionamiento es muy, muy bueno. Por último, para los frenos se ha optado por generosos discos en ambos ejes, lo cual combinado con un tacto del pedal muy suave, permite que el vehículo se detenga con contundencia y de forma equilibrada sin apenas esfuerzo.

En cuanto al precio, para esta versión Citroën pide 28.640 euros. que es una cifra considerable, aunque hay que tener en cuenta varias cosas. La primera es que hablamos de un modelo que por dimensiones, calidad, caché. casi está a la altura de muchos monovolúmenes grandes que, con motores de esta potencia, se van claramente por encima de los 30.000 euros. Por otro lado, este Grand C4 incluye un amplio equipamiento y, al ser un modelo muy moderno y reciente, pude incluir sofisticaciones no disponibles en sus rivales, como unos increíbles asientos con cuero y masaje (por 2.300 euros), unos faros inteligentes con luz larga automática (en un pack por 500 euros) o sistema de aparcamiento automático combinado con avisador de salida del carril (500 euros). Por otro, sus rivales directos son algo más baratos, pero o bien son modernos o disponen de motores menos potentes y algo menos de equipamiento de serie: un Renault Grand Scénic 1.6 dCi 130 Bose cuesta 25.150 euros, un VW Touran 2.0 TDI 140 CV Sport supone 31.170 euros, un Opel Zafira Tourer 2.0 CDTI 165 Excellence se pone en 27.312 euros y, por último, el Peugeot 5008 2.0 HDI 150 Allure cuesta 26.960 euros.

Equipamiento de serie: dirección asistida, ABS, ESP, freno de mando eléctrico, ayuda al arranque en pendiente, seis airbags, climatizador bizona, control de velocidad, avisador de cambio de marcha, espejos eléctricos y abatibles, cierre centralizado con mando a distancia, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, arranque por botón, equipo de audio con USB y bluetooth, parabrisas panorámico, volante multifunción forrado de cuero, sensor de luz y lluvia, faros antiniebla, llantas de aleación de 16″, apoyabrazos delanteros, asiento del pasajero plegable tipo mesa, control de aparcamiento trasero con cámara, barras de techo, luces diurnas de leds, pantalla panorámica de 12″, navegador, linterna en el maletero, acceso y arranque manos libres, cortinillas parasol en asientos traseros.

Opciones: Pintura metalizada (475 euros), rueda de repuesto de emergencia (80 euros), techo panorámico (720 euros), equipo de audio de alta gama con cristales insonorizantes (650 euros), faros de xenón (750 euros), alarma (150 euros), tapicería de cuero con asientos eléctricos y función masaje (2.300 euros), portón trasero con apertura eléctrica (500 euros), llantas de 17″ (200 euros), sistema multimedia (500 euros), aparcamiento automático con sistema de vigilancia de ángulo muerto (500 euros), avisador de salida del carril con faros inteligentes, control de velocidad activo y espejo interior electrocromo (700 euros)

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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    198 | José Luis - 09/08/2014 @ 09:43:15 (GMT+1)
    Hola a todos, yo me compre este modelo en marzo, el gran c4 Picasso de 7 plazas blue hdi de 2.0 150 cv modelo exclusive. Bueno pues para mi sorpresa tuve q llevar el coche al taller al mes y medio porque me salió fallo de motor n un coche nuevo ?? Pues al final una pieza mal de fábrica( ya empezamos y mal ) la pieza era la nueva que lleva este coche para el temas de gases, bueno pues al mes medio dsps tuve q llevarlo otra vez lo eco no funcionaba o lo hacía cuando le daba la gana, total otra pieza defectuosa un sensor de la puerta derecha delantera y azme caso que el coche
    Sigue igual y estamos 10-08-2014 por la tanto lo llevare otra vez e intentare quitarme esta mierda de coxe de encima, un saludo

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