cabecera

    1 de septiembre de 2014
1/1

La particularidad de Argentina en la modernización de la defensa: sus limitaciones presupuestarias y sus logros en la dirección civil de la defensa

Sonia Alda Mejías

Última actualización 27/04/2010@00:00:00 GMT+1
Entendiendo la modernización de la Defensa en un doble sentido, tanto en el ámbito de las relaciones civiles-militares, como en lo referente a la renovación del equipamiento militar; Argentina representa una situación aparentemente contradictoria, ya que es el país latinoamericano que mas ha avanzado en el primer aspecto y por tanto ha logrado el liderazgo civil en la dirección de la defensa y sin embargo no ha abordado la modernización de su equipamiento militar.

Entendiendo la modernización de la Defensa en un doble sentido, tanto en el ámbito de las relaciones civiles-militares, como en lo referente a la renovación del equipamiento militar; Argentina representa una situación aparentemente contradictoria, ya que es el país latinoamericano que mas ha avanzado en el primer aspecto y por tanto ha logrado el liderazgo civil en la dirección de la defensa y sin embargo no ha abordado la modernización de su equipamiento militar.

El informe presentado, en este mes, por la Ministra de Defensa argentina, Nilda Garré, en la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados ha generado cierta alerta. La Ministra en su comparecencia ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de renovar el equipamiento militar. Tras su presentación, los Diputados de la comisión manifestaron su "preocupación" por la falta de inversión. Situación que ha derivado en un "cuadro grave", ya que las Fuerzas Armadas solo pueden contar con buques y aviones de más de 60 años. Los datos son desoladores, de acuerdo a las mismas declaraciones, "sobre 60 barcos de la Marina, al parecer sólo están en condiciones para navegar 16". En el Ejército del Aire el panorama no es mucho mejor, incluso de acuerdo a las proporciones, todavía peor. "De los 19 aviones de combate sólo dos están en funcionamiento", según ha revelado los medios de comunicación argentinos. Esta situación se debe a que Argentina es de los países que menos invierte en el área de Defensa. Actualmente, destina 0,87% de su Producto Bruto Interno (PBI), mucho menos que Bolivia, Ecuador, Chile, Brasil, Uruguay, Perú, Paraguay, Venezuela y hasta Guyana.

Una situación que no deja de contrastar con el esfuerzo regional que esta llevando el resto de la región en modernizar su equipamiento militar, gracias a un importante incremento de los presupuestos de Defensa. Aunque todo parece indicar que estas inversiones responden más a una renovación de un material militar obsoleto, mas que a una carrera armamentística, lo cierto es que Argentina, en cualquier caso, ha quedado al margen de este proceso. Así mientras que incluso Bolivia, uno de los países latinoamericanos más pobres, también está realizando esfuerzos por esta renovación; en Argentina no se ha tomado ninguna decisión que indique, por el momento, cambio alguno en este sentido.

Por todo ello no puede dejar de señalarse que aunque en este aspecto el país es de los últimos, es el primero en los logros relacionados con la dirección civil de la Defensa y la gestión de ésta como una política pública. Y no cabe duda que a bastante distancia de países como Brasil, por ejemplo, que en este momento ha asumido el liderazgo de la región. Aunque estos dos aspectos de la modernización de la defensa sean diferentes y en principio no tengan que estar relacionados, parece que en el caso argentino tiene un origen comun. El estado de desprestigio en que se encontraron las ffaa argentinas, en el momento de la transición, impidió que pudieran negociar la transición desde una posición de fuerza. En su situación sólo pudieron someterse a los dictados de una democracia bajo la que se ha pretendido arrinconar a la institución armada. De manera que si bien esta posición de debilidad explica que haya sido mas fácil, que en otros países, lograr el control civil de la defensa, este objetivo también explica que las ffaa hayan quedado prácticamente inoperativas y sin presupuesto. Así aunque la dirección civil de la Defensa o la consideración de la misma como una política pública no implique necesariamente la marginación de este ámbito; en Argentina un aspecto y otro están íntimamente relacionados.

*Sonia Alda es Doctora en Historia por la UAM

Otros artículos de la autora

El combate del narcotráfico: un problema que impulsa la cooperación e integración en América Latina

¡Patria o muerte: venceremos!: El nuevo lema de las fuerzas armadas bolivianas

II Cumbre de América Latina y El Caribe, los avances en el proyecto de autonomía regional latinoamericano

Las misiones de las Fuerzas Armadas en Iberoamérica

La inseguridad ciudadana y sus efectos: uno de los principales retos de los gobiernos latinoamericanos

La credibilidad de España como puente entre Iberoamérica y Europa: La Cumbre UE-ALC

El dilema mexicano: la participación en misiones de paz o el peso de la tradición nacionalista

El caso Rosenberg y el desprestigio de las instituciones estatales en Guatemala

El equilibrio de poderes en Iberoamérica

La victoria de la revolución democrática de Evo Morales

La modernización de la Defensa en Chile


¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
1/1
Compartir en Meneame

¿Qué opinas?



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de One Magazine
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de cookies
One Magazine - Seguridad Nacional Contacto
Cibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Gestor PDF Digital EditMaker 7.2.0.2