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Prueba: Opel Insignia 2.0 CDTi 120 Selective Business 5p

Prueba: Opel Insignia 2.0 CDTi 120 Selective Business 5p

El segmento de las berlinas medias es uno de los menos evolucionistas a la hora de renovar sus modelos; por eso, cuando uno de sus integrantes cambia, enseguida se convierte en foco de atención para saber qué equipamiento estrena, que es lo que ha variado... Y eso es lo que hemos intentado averiguar con el exitoso Opel Insignia, que ahora mejora, principalmente, en diseño y tecnología.

La propia marca lo definió desde el momento de su lanzamiento como “el mejor coche que jamás hemos hecho”. Se trataba del último integrante de una categoría de vehículos que a Opel siempre se le ha dado muy bien: el de las berlinas medias-grandes. Haciendo un poco de historia reciente, la firma germana siempre ha cubierto muy bien su presencia en el segmento con los Ascona y Omega en los años 80 y principios de los 90, posteriormente con los Vectra y desde 2008 con el Insignia.

Este último, a pesar de ser el modelo más caro de la gama Opel, ha logrado convertirse también en piedra angular de su gama, consiguiendo muy buenos resultados comerciales en mercados como el español, donde desde 2009 y hasta 2013 siempre ha sido el segundo modelo más vendido de la categoría, sólo superado por el intocable VW Passat. Y justo al quinto año de su comercialización, Opel decidió actualizar su modelo, con cambios apreciables centrados en los apartados más controvertidos del coche pero sin alterar lo que ha convertido a esta berlina en un éxito. De esta forma, la estética, la solidez y la calidad se han mantenido sin grandes evoluciones –aunque  veremos que ha habido cambios-, mientras que la ergonomía interior, la tecnología y el refinamiento así como la eficiencia de los motores han sido los apartados que más han cambiado.

Para comprobar la evolución experimentada tras este profundo rediseño, hemos probado una de las variantes más equilibradas de la nueva gama; por motor, es el menos potente de la gama, un diesel 2.0 de 120 CV -por encima hay que recordar que hay variantes de 140, 163 y 195 CV-, mientras que el acabado es el segundo escalón de la oferta: se llama Selective y, como veremos más adelante, cuenta con lo necesario en cuanto a seguridad y confort, dejando los elementos más tecnológicos en el listado de opciones.

Comenzando por el diseño, lo cierto es que todo son buenas noticias. La apariencia del coche ha sido uno de los factores decisivos para que el Insignia haya triunfado desde que puso sus ruedas en el mercado, de forma que para la gama del Insignia 2014 se ha llevado a cabo una evolución en busca de dotar a este alemán de un aspecto más refinado y acorde con el de los modelos más recientes incorporados a la gama –Zafira Tourer, Astra…-. Lo que más cambia son tanto la parte delantera -hay nuevo paragolpes, faros, una parrilla de mayor tamaño- como la trasera -varía el portón que ahora incluye una banda cromada, las luces ahora con leds y el paragolpes-, aparte de disponer de una gama de llantas renovada, colores inéditos de carrocería... En conjunto, y a pesar de que el Insignia como tal lleva cinco años en el mercado, aguanta muy bien el paso del tiempo, resulta muy elegante, contundente y se permite el lujo de contar con una aerodinámica de récord en el segmento, como lo demuestra un Cx que, en versiones como la de la prueba, baja de 0,25 -recordemos que una buena aerodinámica beneficia el consumo a velocidad constante, la sonoridad...-.

Otro aspecto positivo es que el Insignia se puede elegir indistintamente con cuatro o cinco puertas por el mismo precio -también existe un familiar, aunque supone un incremento de precio que ronda los 1.250 euros-, aunque lo más recomendable es optar por la segunda opción, ya que implica un amplio portón trasero que hace más cómoda la carga de grandes objetos. Asimismo, el Insignia sigue siendo un 'gran coche', literamente, como demuestran sus 4,84 m de largo, 1,858 m de ancho y 1,498 m de alto -unas dimensiones que hace apenas una década eran habituales en los Mercedes Clase E, BMW Serie 5...-. Disponible en un total de 12 colores -el rojo y un azul salen gratis, el blanco supone 192 euros y los nueve metalizados restantes salen a 491 euros-.

En conjunto, y a pesar del lustro que lleva en el mercado, el Insignia consigue no desentonar frente a rivales más modernos como el Peugeot 508, el KIa Magentis... y sólo el llamativo Mazda 6 parece claramente más agresivo y vistoso.

El interior del Opel es la parte que más cambios recibe desde el punto de vista del diseño. Las formas maestras con las mismas: estilo asimétrico, salpicadero que se prologan hacia las puertas, consola entre los asientos elevada... Sin embargo, muchas cosas son nuevas; el mejor ejemplo es la instrumentación aunque, eso sí, sólo es de serie en los  acabados más completos -Excellence o Sportive- o bien se paga aparte -250 euros, como en el caso de la terminación de nuestra prueba, denominada Selective-. En este caso, tenemos que la parte central del cuadro de mandos está reservado para una gran pantalla configurable de 8", que no sólo puede mostrar multitud de información -del navegador si el coche lo lleva instalado, del ordenador de a bordo, de la configuración del vehículo, del equipo de audio y otras indicaciones de dispositivos adicionales que se le pueden instalar al Insignia, como el lector de señales de tráfico-. Hablando de pantallas, la consola central también recibe una de 8" -también opcional, por 529 euros- que, como repercusión inmediata, consigue arreglar uno de los defectos que se le achacaban a su inmediato predecesor: el barroquismo y supepoblación de mandos en esa zona del vehículo. Ahora, prácticamente todo se puede manejar desde esta pantalla táctil, que responde en general bastante bien a las indicaciones cuando se pulsa sobre ella, pero que exige cierto periodo de aprendizaje, más que por ser excesivamente compleja, por la gran cantidad de funciones que agrupa.

Siguendo con los cambios, en los acabados más completos se incluye de serie un climatizador bizona que muestra digitalmente la temperatura -en el Selective probado es una opción por 404 euros- y que incluye superficies táctiles para aumentar o disminuir los grados de calor o frio a bordo. Finalmente, hay un nuevo y completo volante multifunción -por cierto, muy agradable al tacto y de serie en la versión probada- que permite manejar buena parte de lo necesario para la conducción sin soltar las manos del volante, algo que no sucedía en el Insignia de 2008, en el que había que soltar la mano izquierda para manejar los botones colocados en la palanca izquierda -la de los intermientes-. Por lo demás, hay una ergonomía mejorada por detales como el botón de los retrovisores ahora mejor colocado o el del cierre centralizado, que en la nueva versión se emplaza en el apoyabrazos de la puerta del conductor.

La postura de conducción está claramente favorecida por algo que Opel está demostrando que hace muy bien: sus excelentes asientos. Además, estos tienen suficientes reglajes para sentirse cómodos con rapidez, si no fuera por un par de detalles; el primero es que en las versiones con caja manual, como es el caso de la unidad que hemos probado, la consola central llega a molestar al codo cuando metemos una marcha par. Por otra parte, entre lo inclinado que es el portón trasero y su luneta, junto con el propio diseño y las dimensiones de los retrovisores laterales hacen que la visibilidad posterior sea una de las claras lagunas del coche, aunque el inconveniente se soluciona en parte instalando el control de aparcamiento, que ahora viene en un pack con sensores delanteros y traseros por 433 euros. Si analizamos la calidad, el primer impacto visual es muy bueno, por la buena combinación de plásticos, inserciones, por la apariencia moderna y sofisticada de los displays... Luego, una vez que utilizamos las manos para 'toquetear' mandos, palancas y botones, tal vez no encontramos esa solidez y robustez de un VW Passat, pro en conjunto no se le pueden poner reproches. ¿Algún detalle mejorable? En un coche tan avanzado, las luces interiores ya deberían contar con leds blancos en lugar de con las clásicas bombillas halógenas.

En temas de practicidad o amplitud, el Opel no ha recibido cambios, por lo que sigue ocupando un lugar intermedio en la categoría; así, la habitabilidad en cuanto a centímetros aprovechables nos dice que es un modelo que no destaca en ninguna cota y tampoco es el mejor en cuanto a accesibilidad a las plazas traseras, debido al diseño descendente de la carrocría. Con todo, no es un coche pequeño y cumple de sobra para un uso familiar, pero sí que es cierto que después de observar la imponente planta exterior del vehículo, uno espera un mejor aprovechamiento del habitáculo. Donde no se pueden poner pegas es en lo relacionado con el maletero, tan práctico como amplio -dispone de 530 litros- y perfectamente aprovechable. Y en cuanto al número de huecos, hay buenos espacios en las puertas, una guantera principal mediana, otra situada a la izquierda del volante y otra más entre los asientos delanteros un tanto pequeña.

Mecánicamente, para el Insignia 2014 Opel decidió actualizar el motor diesel estrella de la gama, el 2.0 CDTI y lo hizo con una nueva evolución de esta mecánica, que se puede elegir en distintos escalones de potencia. De todas ellas, tal vez la variante de 120 CV sea la más sorprendente en muchos aspectos; en cuanto se arranca, el sonido y las vibraciones son patentes, pero es una cuestión de segundos. De hecho, la marca ha trabajado notablemente para que este cuatro cilindros turbodiesel ahora se muestre mucho más discreto y con un sonido, incluso, más agradable. Otro aspecto que nos llama la atención es que la respuesta a bajas revoluciones es ahora más agradable: si en el anterior Insignia de gasóleo había cierto 'vacío' hasta llegar a las 2.000 rpm, en el renovado propulsor sorprende ver cómo desde apenas 1.300 rpm, este 2.0 se empeña en 'empujar' de manera perceptible, aunque no sea de forma exagerada. Un ejemplo de lo bien que ahora funciona la mecánica es que se puede circular en tercera velocidad, dejar prácticamente que el coche baje a 30 km/h... y acelerar para comprobar que el Opel comienza a ganar velocidad sin rechistar. No es un vehículo rápido, sobre todo perjudicado por un increible peso de 1.733 kg -es la cifra que aparece en la propia ficha técnica del vehículo y hace referencia a lo que pesa este coche, incluido el conductor-, pero permite largos viajes a tope de pasajero sin pasar grandes apuros. Con todo, lo que más gusta de esta mecánica es su reducidísimo consumo medio; entre la buena aerodinámica, unos desarrollos del cambio larguísimos -en sexta velocidad, con el motor 'girando' a 2.000 rpm, ya nos movemos a 130 km/h- y el sistema stop/start incluido de serie -un poco lento de reflejos cuando el propulsor se detiene y casi a continuación se pisa el embrague para re-arrancar el motor-, esta berlina es de las que menos consumen del segmento. En nuestra prueba, las cifras oscilaron entre poco más de 4 litros y 5,8 l, de forma que combinado con los generosos 70 litros de depósito, consigue una autonomía media claramente superior a los 1.000 km.

Este motor sólo se vende con un cambio manual de seis marchas, que se maneja sin ningún problema -salvo cuando intentas hacerlo con mucha rapidez-; existe la posibilidad de elegir un cambio automático, pero se combina con una variante de este mismo motor que desarrolla 130 CV y cuyo precio  es de 31.280 euros.

Por lo que se refiere al comportamiento, el Insignia cumple igual de bien que lo hacía el modelo que ya conocíamos. Durante los primeros metros, sorprende la solidez que transmite -es cuando más se nota el elevado peso del vehículo-, por una dirección ligeramente pesada y porque filtra bien las irregularidades. Una vez en carretera, se muestra refinado y en general se muestra cómodo y silencioso, si bien la suspensión se muestra ligeramente seca cuando pasamos sobre algún bache o irregularidad profunda, aunque la sensación de aplomo no se pierde nunca. La estabilidad, en general, resulta magnifica y el coche se balancea poco, lo que unido a unos generosos neumáticos de 225 mm de ancho hace que pueda trazar las curvas con bastante rapidez y más agilidad de lo esperado. Y en todo momento sin reacciones extrañas o complicadas. Por 866 euros, el Insignia puede equipar una suspensión con amortiguadores que se regulan en dureza con pulsar un botón en tres posiciones: normal, cómoda y deportiva. Nuestra unidad de pruebas la equipaba y lo cierto es que ofrece muy buen resultado, pero también porque al accionar alguno de los modos de funcionamiento también 'se altera' la dureza de la dirección o la respuesta al acelerador. Finalmente, de los frenos sólo se puede decir que son muy buenos, ya que son capaces 'de hacer frente' a un modelo que es muy pesado y salir airosos, incluso en una conducción deportiva.

Nos queda hablar del tema del precio y de la posición del Opel en relación a sus rivales; esta unidad tiene un precio de 27.650 euros, que se puede quedar en 26.011 euros si nos 'aprovechamos' de la promoción oficial de la marca o en 23.802 euros si entregamos un coche a cambio para beneficiarnos del PIVE. Con todo, en relación a sus rivales se sitúa un poco por encima; por ejemplo, un CItroën C5 1.6 eHDI Business de 115 CV se queda en 23.240 euros -sin incluir el PIVE-, un Renault Laguna 1.5 dCi 110 CV Emotion está en 22.500 euros, un Toyota Avensis 120D Advance con 124 CV baja hasta los 21.741 euros y un Peugeot 508 1.6 e-HDI 115 CV está ahora en 23.020 euros. Es cierto que todos ellos son más veteranos que el recién remodelado Opel, pero son productos igual de buenos. Eso sí, con el Insignia hay que prestar atención a dos cosas; la primera es que la marca tiene en promoción una versión de este Insignia pero con el motor diesel de 140 CV por un precio de 19.990 euros -incluyendo el PIVE- lo cual le dejaría en una posición muy ventajosa. Por otra parte, también como promoción de lanzamiento, este modelo dispone de packs opcionales a precios muy ajustados, como el que por 433 euros añade las llantas de 17", los faros antiniebla delanteros, el sensor de párkin delantero y trasero o el freno de mano eléctrico. Así que, en conjunto, el Opel puede convertirse en una de las berlinas más interesantes de su categoría.

Detalles que nos llamaron la atención:
El sensor de luces que conecta el alumbrado exterior automáticamente se muestra un poco lento al acceder a un túnel.
La pantalla central se controla desde un mando similar a la superficie del ratón de muchos portátiles; la solución recuerda a la que ya emplean desde Audi a Lexus.
El limpialuneta trasero es una opción que sólo cuesta 34 euros; debería ser de serie, porque en los días de lluvia es muy necesario.
A pesar de su gran tamaño, el portón trasero no resulta muy pesado.
El climatizador es bastante silencioso, incluso cuando se conecta el ventilador casi a la máxima potencia; hay salidas de aire para los pasajeros que viajan detrás.
El equipo de audio de esta unidad cuesta 529 euros e incluye la gran pantalla táctil de 8"; la calidad de sonido es muy buena.

DATOS TÉCNICOS OPEL INSIGNIA 2.0 CDTI 120 SELECTIVE 5P
Motor: cuatro cilindros turbodiesel, situado en posición delantera transversal, cuatro válvulas por cilindro, doble árbol de levas, sistema stop/start, 1.956 cc, 120 CV a 4.000 rpm, par máximo de 32,6 kgm a 1.750 rpm, velocidad máxima de 195 km/h, de 0 a 100 km/h en 11,9 segundos, consumo urbano 5,0 l/100 km, consumo extraurbano 3,0 l/100 km, consumo medio 3,7 l /100 km. Caja de cambio manual de seis velocidades -desarrollos km/h a 1.000 rpm: 1ª, 9,6 km/h, 2ª 18,9 km/h, 3ª 30,5 km/h, 4ª 42,3 km/h, 5ª 52,9 km/h, 6ª 64,9 km/h-, tracción a las ruedas delanteras. Suspensión delantera de tipo McPherson, suspensión trasera de paralelogramo deformable, barras estabilizadoras en ambos ejes, frenos delanteros de discos autoventilados, frenos trasero de disco, dirección con asistencia eléctrica, diámetro de girto de 10,9 m entre bordillos, neumáticos en medida 225/55 con llantas de 17".
Equipamiento de serie: (Selective) control de velocidad, ordenador de a bordo, seis airbags, reposabrazos central delantero, volante multifunción regulable en altura y profundidad y forrado en cuero, dirección asistida, ABS, ESP, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, cierre centralizado con mando a distancia, kit de reparación de neumáticos, luces diurnas de leds, climatizador, equipo de audio con pantalla a color de 4,2", siete altavoces, toma USB y aux-in, espejos eléctricos, asiento del conductor con reglaje lumbar...

Opciones (Selective): llantas de 17" (404 euros), pintura metalizada (491 euros), suspensión regulable (866 euros), tapicería de cuero (1.852 euros), sensor de lluvia y luz (269 euros), climatizador bizona (404 euros), rueda de repuesto (96 euros), lunas tintadas (202 euros), espejos plegables eléctricamente (241 euros), techo solar (900 euros), pack Selective Business (698 euros)...

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