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Contacto: BMW X4 xDrive 30d

Contacto: BMW X4 xDrive 30d

¿Es un coupé? ¿Es un todo camino….? ¡No! Es el último invento de BMW; se llama X4 y, en pocas palabras, consiste en aplicar la fórmula ya vista en los X5/X6: tomar un modelo existente en la gama y hacerlo más deportivo por diseño, chasis y planteamiento. Aunque eso tenga un precio.

La jugada parece bastante lógica: cuando, allá por 2008, la marca alemana presentaba el X6, hubo quienes no acertaron a comprender su lugar dentro de la marca. ¿El motivo? Se tratata de un modelo derivado del popular X5 que, a pesar de su imponente presencia, no eran tan espacioso ni tan práctico como el modelo del que derivaba… y su precio resultaba superior. Con todo, se convirtió en un tremendo éxito de ventas -lleva mas de 250.000 unidades vendidas, que es muchísimo para un coche de este precio-, en una forma de desmarcarse de las principales marcas rivales –Audi y Mercedes que, aún a día de hoy, siguen sin tener respuesta al X6 en sus amplísimas gamas- y en una alternativa al considerado el todo camino Premium más deportivo de la clase: el Porsche Cayenne.

Con todo lo anterior, parecía cuestión de tiempo que en BMW repitieran la jugada, pero bajando de segmento y, por lo tanto, bajando de tamaño y de precio. Y así, aunque ha habido que esperar cerca de seis años, los X5/X6 ya tienen sus ‘imitadores’ dentro de la gama: los X3/X4. La fórmula es calcada, se mire por donde se mire: hasta ahora, existía un X3 que ya llevaba en el mercado un par de generaciones; pues bien, sobre su base –es decir, empleando la misma plataforma y motores- se ha creado algo así como su versión coupé. Es 36 mm más bajito y 14 mm más largo, manteniendo una generosa anchura de 1,88 m; sin embargo, todo es diferente en el X4. Es cierto que su frontal se asemeja al del X3, pero el resto de la carrocería es muy distinto. Evidentemente, su rasgo más característico es la forma tan descendente de su techo, que es lo que le da esa imagen de coupé.

No hay duda de que su aspecto, tal cual viene de serie, es muy vistoso y atractivo, pero para dejarlo tan espectacular como en las fotos hay que optar por instalarle el pack M y las llantas de 20" -de serie viene con llantas de 17 ó 18", según la motorización-. Disponible en una gama de 11 colores, este coche no es brillante por aerodinámica -de hecho, su Cx de 0.34 es el mismo que el de un X3, en teoría menos favorable en ese aspecto-, debido a que no dejar de ser un todo camino con una amplia superficie frontal, generosos neumáticos y múltiples entradas de aire.

Por dentro, las diferencias con el X3 son menos evidentes; por ejemplo, el salpicadero es muy parecido, aunque eso es bueno, porque reune los clásicos ingredientes de los modelos de la marca: buena organización de mandos y botones, una calidad realmente buena y una instrumentación perfecta de leer y consultar. Evidentemente, también hay diferencias; la más evidente es que el puesto de conducción se sitúa 20 mm más cerca del suelo que en un X3 -en el cual ya se puede ir sentado más bajo que en la mayoría de todo caminos del segmento- lo cual hace que la persona a los mandos perciba una mayor deportividad. También 'la sentirán' quienes viajen en las plazas traseras, no sólo porque aquí también se va 28 mm más bajito que en el X3, sino porque la banqueta tiene unas formas más marcadas. Visualmente es muy llamativo, porque da la sensación de que detrás hay dos asientos de aspecto deportivo, aunque en realidad está configurado para tres pasajeros, de los cuales el que viaja en el centro es el que contará con menor comodidad. El otro cambio tiene que ver con la capacidad de maletero: en el X4 contamos con 500 litros, que son 50 menos que el X3 pero, aún así, una cifra más que suficiente para el equipaje de cuatro o cinco pasajeros; por supuesto, se mantiene la posibilidad de abatir los asientos traseros para incrementar el volumen de carga.

Las posibilidades de equipamiento son similares a las del X3 o, dicho de otra forma, este modelo puede llevar prácticamente de todo. De serie viene con lo necesario, destacando el climatizador bizona, los múltiples airbags, el volante deportivo multifunción, un buen equipo de sonido, sensores de luz y lluvia... aunque, como siempre, lo más tecnológico forma parte del listado opcional, donde figuran elementos como el navegador, los dispositivos de conecividad Connected Drive, el control de velocidad inteligente con función de parada y arranque, el sistema que avisa si nos salimos del carril, televisión digital y hasta un portón trasero de apertura eléctrica que se abre automáticamente si el conductor pasa el pie por debajo del paragolpes trasero.

La gama inicial del X4 ya es más que completa; por ejemplo, en gasolina se puede elegir entre motores de 184, 245 y 306 CV, mientras que en diesel hay variantes de 184, 258 y 313 CV. Estas últimas son muy interesantes por relación prestaciones/consumo, aunque la palma se la lleva la versión intermedia, denominada 30d y que lleva uno de los mejores motores de gasóleo del mercado. Es un seis cilindros en línea que consigue unas prestaciones sorprendentes -como demuestra su aceleración de 0 a 100 en 5,8 segundos- o el hecho de que lo combine con un consumo medio de 5,9 litros. No es el motor más refinado del segmento, pero está muy bien aislado, apenas vibra y tiene tanto empuje a cualquier régimen -cortesía de los contundentes 57,1 kgm de par desde tan solo 1.500 rpm- que conducirlo es de lo más agradable.

Cuesta 3.500 euros más que el gasolina equivalente -xDrive 28i-, pero lo compensa en prestaciones y consumo, mientras que aventaja en otros 4.300 euros al diesel más potente, el xDrive 35d, que aunque es claramente más potente, en realidad no es muchisimo más rápido. Sin duda, algo que hace 'muy bueno' a nuestro xDrive 30d es su excepcional caja de cambios automática; con ocho velocidades, siempre tiene la marcha o marchas adecuadas para elegir, lo hace de forma completamente sigilosa -nada que envidiar a una transmisión de doble embrague- y con una llamativa rapidez. Lo hace tan bien 'ella sola' que pocas veces recurriremos a su modo manual, mediante el cual, el conductor puede subir o bajar de marcha mediante unas levas en el volante.

Como dijimos, la plataforma proviene del X3; hay cosas que no varían, como la distancia entre ejes -enorme: 2,81 m-, las vías -1,61 m la delantera y 1,63 m la trasera-, el peso -unos generosos 1.895 kg-, el reparto del mismo -con un 50% sobre cada eje- o el moderno diseño de la suspensión. Sin embargo, en el X4 se han puesto a cosas muchas pequeñas cosas que, en conjunto, dan un gran resultado; una de ellas ya la sabiamos: el coche es más bajito y, por lo tanto, su centro de gravedad es menor y eso siempre va en beneficio de la estabilidad. Por otro lado, muelles y amortiguadores son específicos en el X4... y lo mismo pasa con la tracción: al igual que el X3, este modelo reparte la fuerza del motor entre ambos ejes de manera automática, pero en el todo camino coupé se añade de serie un diferencial trasero activo variable o, dicho de otra forma, un dispositivo que reparte el par motor entre cada una de las ruedas posteriores para mejorar la agilidad del vehículo. Por último, también de serie, en el X4 hay una dirección variable, de forma que no siempre existe la misma relación entre lo que se mueve el volante y giran las ruedas.

Todo esto, en conjunto, consigue que el X4 sea sorprendentemente eficaz y con él se puede viajar insospechadamente rápido... y no nos referimos por una tranquila autopista, sino por lugares más revirados. Los casi 1.900 kg están ahí, pero 'los mueve' con mucha soltura -entre otras cosas ayudado por la rápida dirección- y, además, manteniendo un nivel de confort más que aceptable. Los frenos resultan contundentes y su resistencia para el conductor normal es más que suficiente, con un buen tacto de pedal.

Con todo, BMW pide por esta equilibrada versión 60.400 euros; es una cifra elevada aunque, como siempre, hay que verla en perspectiva. Por ejemplo, resulta 3.650 euros más caro que el X3, diferencia justificada por la mayor exclusividad del concepto que propone el X4, además de añadir algún detalle extra de equipamiento. Por otro lado, comparado con el que va a ser su mayor rival, el Porsche Macan, el BMW sale 2.753 euros más barato, añade un cambio automático con una marcha más y es ligeramente mejor en prestaciones y consumo -el X4 alcanza los 234 km/h, pasa de 0 a 100 en 5,8 segundos y consume 5,9 l/100 frente a los 230, 6,3 y 6,1, respectivamente de su compatriota-. Pero, claro, no es un Porsche...

Aún así, el X4 se puede considerar un atrevimiento bien calculado; quien busque un modelo más práctico y cómodo, ahi tiene el X3 equivalente. Y quien busque distinción en el diseño y ahorrarse un dinero respecto a la exclusiva Porsche, sin duda verá en el X4 una más que interesante alternativa.

FICHA BMW X4 xDrive 30d
Motor: seis cilindros en línea, 2.993 cc, potencia de 258 CV a 4.000 rpm, par máximo de 57,1 kgm a 1.500 rpm, velocidad máxima de 234 km/h, de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos, consumo en carretera 5,6 litros, consumo en ciudad 6,5 litros, consumo medio de 5,9 litros, capacidad del depósito 67 litros, cambio automático de ocho velocidades, tracción permanente a las cuatro ruedas, neumáticos en medida 245/50 T18, peso 1.895 kg, maletero de 500 litros, altura al suelo 204 mm, diámetro de giro 11,9 metros, dimensiones de 4,67 m de largo, 1,88 m de ancho y 1,62 m de alto, distancia entre ejes 2,810 m, aerodinámica Cx de 0,35.

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