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Prueba: Mercedes C180 Aut. 4p Avantgarde

Prueba: Mercedes C180 Aut. 4p Avantgarde

Esta es la forma más asequible de poder acceder al nuevo Clase C de Mercedes. Un modelo que, en su nueva generación, resulta más tecnológico y eficiente que nunca. Descubrimos si resulta la referencia de un segmento donde se enfrentará a rivales durísimos.

El Mercedes Clase C, ahora más práctico

Con el lanzamiento, en 2012, del nuevo Clase A, Mercedes inició un cambio radical de su imagen de marca. Un giro reconocido por la propia firma, como bien reflejaba el lema de una campaña publicitaria que se lanzó al efecto y que giraba en torno al eslogan “algo está pasando en Mercedes”. Lo que estaba pasando, en esos momentos, es que la firma se encontraba en pleno proceso de renovación de sus modelos más populares y asequibles: el mencionado Clase A y el Clase B –algo así como una variante monovolumen del primero-. Sin embargo, poco a poco ese espíritu transformador se ha ido extendiendo al resto de la gama, afectando a aspectos como el diseño exterior e interior, la puesta a punto del chasis, la tecnología…

Pues bien, después de los Clase A y B, la berlina-coupé CLS, la ampliación de la oferta de deportivos firmada por AMG o el Clase S, ahora le ha llegado el turno al que, por tradición, número de ventas, popularidad… ha sido el modelo más importante para la marca durante los últimos 20 años: el Clase C. Un perfecto equilibrio dentro de la gama, al ser mucho más ‘maduro’ que un Clase A, pero también más asequible y menos ostentoso que un Clase E… y, todo ello, con un precio digno de un Mercedes, es decir elevado, pero al que un gran número de compradores pueden alcanzar.

Sucesor de los magníficos 190, el primer Clase C llegó en 1993 y, desde entonces, se han presentado otras tres generaciones, contando la que aquí estamos probando. Siempre ha sido la berlina joven de Mercedes y representa, dentro de la firma de la estrella, el vehículo con el potencial de clientes más amplio. Entre sus usuarios hay desde clientes jóvenes que buscan un modelo de representación hasta familias de cierto nivel adquisitivo, matrimonios mayores que “quieren darse el gusto” de tener un Mercedes… Eso habla de lo difícil que siempre lo ha tenido un modelo que no sólo debía ser bueno para muchos tipos de compradores, sino que siempre ha estado buscando ganarse un hueco en el mercado frente a dos selectos competidores que le han acompañado desde su lanzamiento: el Audi A4 y el BMW Serie 3. Y eso no es todo, porque en los últimos tiempos, el número y calidad de rivales ha ido aumentando de manera progresiva, y a los modelos teutones se han ido añadiendo con los años el Volvo S60, el Lexus IS, el Infiniti Q50… o el inminente Jaguar XE.

¿Y qué lugar, entonces, ocupa el Mercedes? Para comprobar sus virtudes, descubrir si tiene defectos y, en definitiva, saber si se merece ‘la estrella’ en el morro, hemos probado la variante de acceso a la gama en gasolina: se llama C180 y, junto con los populares diesel, parece que va a acaparar buena parte de las ventas del modelo. Para la ocasión, viene combinado con el siempre competente cambio automatico 7G-Tronic, que suele ser el tipo de transmisión por el que se decantan los compradores de este tipo de vehículo, al resulta una alternativa más cómoda que la otra caja disponible, la manual de seis velocidades. Por lo demás, hemos elegido la variante de cuatro puertas: aunque se acaba de presentar la versión familiar –de la que también disponen sus rivales de Audi y BMW-, en nuestro mercado se sigue prefiriendo el clasicismo de una berlina frente a la practicidad de un familiar.

Estéticamente, el nuevo Clase C es todo un acierto. Frente al anterior modelo se han incrementado las dimensiones, con un notable paso adelante en longitud: se pasa de los compactos 4,59 m de su predecesor hasta los 4,68 m, algo que, por un lado, le permite emplazarse por encima de su -en teoría- 'hermano pequeño', el CLA y quedarse cerca de los  4,7 m de largo del Audi A4, así como dejar atrás los compactos 4,62 m del BMW Serie 4. Sobre la apariencia del nuevo Mercedes se pueden hacer muchas consideraciones; desde un punto de vista práctico, gracias a su excelente aerodinámica con un Cx de 0,25 -incluso 0,24 en la versión diesel más eficiente- se puede decir que los dieñadores de la marca han hecho un excelente trabajo, dotando al coche de una carrocería increiblemente afinada, más que la de cualquiera de sus rivales. Un hecho que se traduce en beneficios para el consumo, la velocidad máxima o la sonoridad a velocidad constante. Basta como ejemplo de lo que se ha cuidado este apartado en el Clase C que la parrilla delantera puede contar con un sistema que cierra la rejilla frontal cuando las necesidades de refrigeración lo permiten, para reducir el impacto del viento sobre el vehículo -eso sí, en este C180 es una opción que se paga a 138 euros-.

Desde un punto de vista del estilo, hay una clara ventaja para esta nueva berlina y es... que se parece mucho a todo un Clase S, que es el modelo más grande y lujoso de la marca. De esta forma, es un vehículo que tiene muy buena presencia, llamativo pero también discreto, con un frontal muy poderoso y vistoso, pero con una parte trasera 'caída' que supone un guiño a los amantes de las clásicas berlinas. En este apartado, frente al siempre deportivo BMW Serie 3 o el ya veterano Audi A4, el diseño del Mercedes tiene personalidad dentro de la categoría y pocas pegas se le pueden poner.

Tal vez la única es que como suele pasar en todos los coches de una marca premium, hay que pasarse un rato largo con el listado de opciones para dejar el vehículo a nuestro gusto. Para empezar, la gama de colores permite escoger la carrocería entre blanco y negro sin sobreprecio, o bien recurrir a ocho metalizados que, eso sí, no son asequibles: entre 1.078 y 2.071 euros. Por otro lado está el tema de las llantas; de serie viene con unas de 16", quizá un poco 'simples' para la categoría del coche, pero es algo tan 'fácil' de solucionar como elegir entre los distintos modelos que hay de 17" -desde 1.064 euros-, de 18" -desde 1.996 euros- y hasta 19" -desde 2.795 euros, aunque en algunos casos vienen incluidas dentro de algún tipo de pack-.

Y, como viene siendo habitual, están las líneas de equipamiento, esa idea que terminó imitando BMW en sus modelos más recientes. En el caso del Clase C, al modelo tal cual viene de serie se le puede añadir la llamada línea Exclusive, que por 1.477 euros le da un aspecto más lujoso y distinguido; la línea Avantgarde, de aparienca más dinámica... y, por supuesto, la línea AMG, muy deportiva y que suma un kit aerodinámico, unas grandes llantas de aleación...

¿Qué más queda decir del exterior? Que un elemento tan vistoso y avanzado como los faros bixenón vienen de serie -aunque si preferimos algo aún más 'sofisticado' podemos optar por unos con todas las funciones de leds por 809 euros-, que es de los pocos modelos del mercado que dan a elegir entre un techo solar 'clásico' -es decir, de tamaño normal- u otro panorámico -cuestan 1.452 y 2.448 euros, respectivamente... o que se pueden equipar unos cristales calorífugos en todas las ventanas, que resultan más aislantes contra el ruido y la temperatura exterior -cuestan 787 euros-. Y, por supuesto, como en otros Mercedes, podemos optar -en este caso, sin sobreprecio- porque eliminen la denominación del modelo situada en la parte trasera -es decir, la incripción 'C180' en el caso de la versión probada-.

Y si el exterior de los nuevos Mercedes es uno de los aspectos que más ha evolucionado en los últimos años, con el interior sucede algo parecido y, de nuevo, la transformación ha sido de lo más acertada. Mientras que en su predecesor, el salpicadero era demasiado sencillo y apostaba por muchos plásticos oscuros, en el actual Clase C hay un aire mucho más moderno y actual, siendo la gran consola central la gran protagonista, con su plástico negro brillante -que se prolonga hasta la zona de entre los asientos- y la gran pantalla táctil que le dan un aire muy 'tecnológico', algo que también se aprecia en la bonita instrumentación y su completo display a color con un ordenador de a bordo que dispone de multitud de funciones y desde el que se pueden controlar muchas de las funciones de a bordo.

Por fin desaparece el clásico -más bien obsoleto- freno de estacionamiento mecánico y aparece un botón -un poco pequeño- para activar un sistema eléctrico. Asimismo, la sensación es que, ahora, se ha simplificado el número de mandos y botones... porque la mayor parte de ellos se concentran en unos controles situados entre los dos asientos, que actúan a modo de ratón de ordenador para manejar la pantalla táctil y, de esta forma, acceder al equipo de audio, configuración del vehículo, sistemas de telefonía y navegación -cuando van instalados-...

Uno de los aspectos clave en cualquier coche, pero sobre todo en un Mercedes, tiene que ver con la calidad; algo fundamental, sobre todo cuando en la generación anterior, el Clase C 'decepcionaba' un poco, no porque estuviera mal acabado, sino porque sus competidores 'se habían puesto las pilas' y uno de los apartados en los que la marca de la estrella debia ser la referencia, ya no era el ejemplo a seguir. En esta generación las cosas han mejorado y, sobre todo, ha progresado lo que es la sensación de calidad percibida, la que se nota con echar un vistazo al interior, gracias al ya mencionado diseño, al también comentado uso de inserciones que quedan realmente bien... También son muy buenos los materiales auqnue, curiosamente, aquí los plásticos más blandos no se usan en la zona superior del salpicadero, sino en la frontal, así como en buena parte de las puertas. Todos los mandos tienen muy buen tacto, manejo y precisión, y se han cuidado mucho ciertos detalles como lo silenciosos que son los espejos exteriores cuando se pliegan, el sistema de apertura de la tapa de la guantera pensado para no golpear las rodillas del copiloto, la suavidad del sistema por botón que abre la otra guantera situada entre los asientos delanteros... El único aspecto mejorable es que el gran panel de plástico negro de la consola central emite pequeños ruiditos si se le aprieta con la punta de los dedos.

También, como en el exterior, el interior se puede personalizar con varias líneas de equipamiento: más elegante -Exclusive, por 1.535 euros- en esta versión C180 automática-, más deportivo -Avantgarde o AMG, por 982 y 2.074 euros, respectivamente- y varios tipos de tapizados para los asientos y salpicadero -de serie: entre uno que combina colores oscuros hasta otro que los mezcla con tonos grises-, aunque en opción hay cinco combinaciones de tela y cuero que salen por 622 euros o bien cuatro tapizados de cuero integral por 2.615 euros, o la posibilidad de cambiar el moderno plástico negro de la consola por varios tipos de inserciones en madera -desde 262 euros-. Sin embargo, lo que más llama la atención en coches como este Mercedes es la gran cantidad de tecnología que puede incluir... con sobreprecio: así, si tiramos del listado de opciones podemos tener un vehículo dotado de televisión digital -1.244 euros-. sistema de proyección de datos en el parabrisas -1.244 euros-, climatizador de tres zonas -1.184 euros- o un dispositivo que permite variar la iluminación ambiental del interior en tres tonos -292 euros-. Sin embargo, echamos en falta que varios elementos de esa lista no vengan incluidos de serie, como el asiento posterior partido y abatible -401 euros-, la alarma -553 euros-, el climatizador bizona -345 euros- o un kit para disponer de algún hueco más para depositar objetos -104 euros-.

La postura de conducción es uno de los mejores apartados del interior; el conductor es el pasajero que mejor trato recibe, gracias a aspectos como unos magníficos asientos, un volante de magnífico tacto y muy agradable de empuñar... y, por supuesto, por los amplios reglajes. Además, la visibilidad es correcta y la ergonomía es correcta para las funciones principales, porque si queremos acceder a ciertas funciones -por ejemplo, búsqueda manual de una emisora del equipo de audio- ya exige tener que 'navegar' por menús. Llama la atención que la postura de conducción puede ser muy bajita y, en cualquier caso, con las piernas bastante estiradas: en este aspecto, recuerda a su compatriota de BMW.

Por otro lado, en términos de habitabilidad, el Clase C es como sus oponentes directos: un muy buen cuatro plazas y un 'justito' cinco. Al igual que en un Serie 3 o en un A4, las plazas delanteras son excelentes, capaces de acoger sin problemas a adultos de hasta dos metros de alto; detrás, cede algún centímetro en anchura y espacio para las piernas, pero en cualquier caso no hablamos de un modelo incómodo. Por último, el maletero dispone de 480 litros, por lo que se emplaza prácticamente a la altura de las otras berlinas alemanas premium... y por detrás de los modelos más 'generalistas', que superan los 500 litros.

La versión de arranque en la gama actual es este Clase C180; cuenta con un 'pequeño' motor gasolina 1.6 turbo de 156 CV, es decir, imita la fórmula de sus competidores, que en sus variantes de acceso emplean motores de cuatro cilindros y reducida cilindrada, pero con un buen rendimiento global. El del Mercedes, cuando se pone en marcha, no tiene un sonido especialmente atractivo -de hecho recuerda ligeramente a diesel- pero en unos segundos, gracias también a un muy buen aislamiento general, apenas se deja escuchar en el interior. Su respuesta es tremendamente agradable -de hecho, entrega sus 25,5 kgm de par máximo desde tan sólo 1.200 rpm-, con cierto nivel de contundencia y aceleraciones más que correctas -pasa de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos-, aunque como es tan progresivo, al volante no da sensación de correr lo que realmente corre.

En la versión probada, este propulsor se combina con la siempre competente caja automática de siete velocidades, conocida como 7G-Tronic; en esta variante supone un incremento de precio de 2.795 euros, que es una cantidad considerable respecto a la caja manual de seis marchas, pero lo cierto es que 'casa' bastante con el carácter e imagen del modelo. Sigue sin ser tan rápida como las transmisiones automáticas de doble embrague -de las que dispone, incluso, la propia Mercedes en los Clase A y B-, pero hace un trabajo realmente bueno, es muy suave en las transiciones entre marchas y permite viajar en séptima marcha con el motor muy desahogado... lo que combinado con la magnífica aerodinámica del coche permite que este Mercedes sea especialmente brillante a la hora de viajar a un elevado crucero por autopista consumiendo muy poco. Con todo, el consumo medio suele rondar los 7,5 litros; una cifra que, sin ser de récord, no está nada mal, ayudado entre otras cosas por el sistema stop/start de serie, que funciona bastante bien. Por cierto es todo un acierto que los Clase C que se venden en nuestro mercado vengan, de serie, con el depósito de 66 litros de capacidad.

El comportamiento en carretera del Clase C -teniendo en cuenta todo el saber de esta marca o el buen trabajo que siempre han hecho sus predecesores- es, lógicamente, muy bueno. Basado en una avanzada plataforma con unos modernísimos diseños de suspensión y una amplísima distancia entre ejes de 2,84 m -las vías también resultan muy generosas, con 1,58 y 1,57 m delante y detrás, respectivamente-, la teoría dice que este modelo de propulsión trasera -quien quiera un Clase C de tracción total debe fijarse, de momento, en la variante diesel de 204 CV- deberia, como mínimo, estar a la altura de su selecta competencia. Además, por primera vez en la historia de este modelo hay hasta tres tipos de suspensión: la de serie, que incluye una amortiguación regulable en dureza -a través de un mando en la consola central-, una más deportiva -con la carrocería rebajada, por 470 euros- y una muy sofisticada de tipo neumático -es opcional por 1.646 euros-. Nuestra unidad, que contaba con la línea Avantgarde, venía con la primera de ellas incluida de serie; gracias al mando Agility Control se puede variar 'el carácter' del coche entre uno más cómodo, otro más deportivo, otro más enfocado a consumir poco... aunque sin una posición intermedia o 'normal'.

En cualquier caso, con el mando situado en la modalidad 'Comfort', pocos vehículos de este segmento ofrecerán la misma sensaciónd de aislamiento sobre autopistas y carreteras con el asfalto en buen estado. Eso lo consigue con una amortiguación ligeramente blanda que, a cambio, permite algún movimiento de carrocería mayor de lo deseado. En realidad, la solución es pasar al modo de conducción Sport, que es el que deberíamos seleccionar 'por defecto' en cuanto nos pongamos al volante. En dicha modalidad, el Mercedes apenas si pierde en confort, pero las reacciones de dirección, respuesta del acelerador y velocidad del cambio son mucho más ágiles y, ahora sí, la amortiguación hace un trabajo perfecto conteniendo todos movimientos, consiguiendo una excelente estabilidad en cualquier situación y permitiendo que las trayectorias resulten más precisas. Con todo, el Clase C se sitúa a la altura de sus rivales, aunque su calidad de rodadura ya no es la referencia entre los de su categoría: todo porque en ciertos badenes o baches pronunciados se muestra un poco 'seca'.

Por supuesto, es una berlina de reacciones tremendamente seguras, perfecta para largos viajes y que permite exprimir la potencia del motor sin ningún tipo de problemas. En último lugar, los neumáticos de nuestra unidad son un Goodyear Efficient Grip de 225 mm de ancho con un muy buen agarre.

La dirección es magnífica en cuanto a tacto, precisión y rapidez; además, el coche gira muchísimo, gracias a su reducido ángulo de giro, algo muy útil a la hora de maniobrar, callejear o estacionar. Los frenos se muestran muy potentes, con unas distancias de frenado dignas de modelos deportivos; el tacto del pedal es correcto, aunque ligeramente duro en la parte final de su recorrido.

Por precio, esta variante del Mercedes supone un coste de 39.365 euros; sus dos principales rivales serían el BMW 316i automático, que cuesta 34.251 euros y el Audi A4 1.8 TFSI por 36.490 euros. El Audi es el más potente, con 170 CV -156 el Mercedes y 136 el BMW- y el más rápido, pero el Serie 3 es, como vemos, el más barato. Sin embargo, el Clase C cuenta con el equipamiento de serie más completo, tal y como demuestra el hecho de que incluye faros bixenón de serie, que es una costosa opción entre sus oponentes. Asimismo es el más moderno -en este aspecto, el A4 resulta el más veterano- y su imagen, con la estrella 'en el morro', siempre supone un plus para muchos compradores.

Ficha técnica, Mercedes C180 automático.
Motor, cuatro cilindros en línea, gasolina, turbo, 1.595 cc, potencia de 156 CV a 5.300 rpm, par máximo de 25,5 kgm entre 1.200 y 2.400 rpm. Velocidad máxima de 223 km/h, aceleración de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos, consumo urbano de 7,4 l/100 km, consumo extraurbano de 5,0 l/100 km, consumo medio de 5,8 l/100 km, nivel de emisiones de 130 gramos de CO2 por km,  capacidad del depósito de 66 litros. Peso del vehículo 1.425 kg, longitud de 4,686 m, anchura de 1,810 m y altura de 1,442 m, distancia entre ejes de 2,840 m, vía delantera de 1,584 m y trasera de 1,573 m, frenos delanteros de discos autoventilados, traseros de disco. DIrección con asistencia eléctrica, diámetro de giro de 11,2 m, suspensión delantera independiente, trasera de tipo multibrazo, neumáticos de 225/50 R17 -en la unidad probada-.

Equipamiento de serie:
Freno de mano eléctrico, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, dirección asistida eléctrica, volante multifunción regulable en altura y profundidad, ordenador de a bordo, climatizador automático, equipo de audio con pantalla en la consola central, bluetooth, dos tomas de USB, airbag conductor, pasajero, delanteros delanteros, de cortina y de rodilla para conductor, llantas de aleación de 16" -de 17" en la versión probada-, faros bixenón, cierre centralizado con mando a distancia, luces de conexión automática, capó activo, ESP, ABS, frenos adaptativos, sistema de control de presión de neumáticos, stop/start, sensor de lluvia, espejos eléctricos.

Opciones: Paquete Avantgarde exterior (982 euros) e interior (1.510 euros), paquete Exclusive interior (1.535 euros) y exterior (1.452), pack AMG exterior (2.987 euros) e interior (2.074), pack Edition 1 (9.613 euros), paquete Night (622 euros), pintura metalizada (desde 1.078 euros), tapizado parcial simil cuero (622 euros), tapicería de cuero integral (desde 2.614 euros), molduras de madera en el salpicadero (desde 470 euros), alfombrillas de velours (110 euros), airpanel (138 euros), asiento del pasajero con ajuste eléctrico y memoria (691 euros), asiento del conductor eléctrico con memoria (1.023 euros), asiento trasero abatible (401 euros), asientos delanteros con ventilación y calefacción (1.493 euros), paquete de confort para asientos delanteros ( 276 euros), dirección directa (276 euros), cambio automático (2.795 euros), control de velocidad ( 373 euros), botón agility select (138 euros), suspensión airmatic (1.646 euros), suspensión deportiva (470 euros), neumáticos de invierno (221 euros), llantas de aleación de 18" (2.213 euros), llantas de 19" (2.904 euros), llantas de 17" (1.106 euros), calefacción programable (1.895 euros), climatizador bizona (345 euros), climatizador trizona (1.161 euros), calefacción en asientos delanteros (450 euros), paquete air balance (464 euros), techo panorámico (2.448 euros), techo corredico (1.452 euros), persianas manuales en puertas traseras (345 euros), persina trasera eléctrica (533 euros), luces de carretera automáticas (138 euros), faros principales de leds (809 euros), cristales calorífugos traseros (511 euros), lavaparabrisas calefactable (235 euros), iluminación ambiental en tres tonos (304 euros), paquete de retrovisores (622 euros), teléfono con bluetooth (553 euros), preinstalación para móvil (490 euros), navegador Garmin (628 euros), Head Up Display (1.244 euros), navegador con disco duro de navegación y cargador de 6 DVD's (3.835 euros), radio digital (515 euros), equipo de audio Burmester (974 euros), sintonizador de TV digital (1.244 euros), control de ángulo muerto (622 euros), ayuda activa para aparcar (1.009 euros), control de velocidad con mantenimiento de dstancia (1.335 euros), paquete de seguridad en plazas traseras (456 euros), pre-safe (456 euros), extintor bajo asiento conductor (152 euros), cierre a distancia de la tapa del maletero (414 euros), sistema de mantenimiento en el carril (1.078 euros), paquete de asistencia a la conducción (2.904 euros), paquete de aparcamiento (1.424 euros), cámara de ayuda al aparcamiento (553 euros), sistema de acceso y arranque sin llaves (899 euros), arranque por botón (138 euros), pack portaobjetos (104,37 euros), alarma (553 euros), enganche para remolque (1.161 euros), toma de corriente de 230V (166 euros), saco para esquíes (304 euros).

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    Últimos comentarios de los lectores (2)

    577 | Javier - 02/05/2015 @ 23:44:57 (GMT+1)
    Hola José: De momento, el C180 de gasolina sigue manteniendo su motor turbo 1.6 con 156 CV; es cierto que en el catálogo de precios y datos técnicos que se puede descargar en la página web se habla de una cilindrada 2.0 para esta versión de 156 CV, pero debe ser un pequeño error -porque, de hecho, el resto de datos técnicos, de prestaciones y consumo son iguales-. Y el cambio no se debería tampoco a un tema de emisiones contaminantes, ya que el actual C180 1.6 ya cumple la norma Euro VI.
    576 | José - 02/05/2015 @ 10:40:02 (GMT+1)
    Hola, he visto que el mercedes clase c 180 ha cambiado de cilindrada, de 1.6 ha pasado a tener 1991 cc. conservando los mismos 156 caballos de potencia, ¿ a qué es debido esto?.
    Hasta luego.
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