www.onemagazine.es
Si vas a Nájera encontrarás un lugar de batallas y, también, de sucesos extraordinarios
Ampliar

Si vas a Nájera encontrarás un lugar de batallas y, también, de sucesos extraordinarios

Esta localidad de La Rioja debe convertirse en un imprescindible para los amantes del turismo cultural e histórico. Descubre las razones por las que no te puedes perder este lugar.

Nájera es una de esas palabras que resuena de un modo especial en los rincones de mi mente. Será su sonoridad, rotunda como Roncesvalles, Calahorra, Jaca o Barbastro. Será lo que evoca, como la batalla que ocurrió en sus inmediaciones el 3 de abril de 1367; esa batalla en la que Pedro I de Castilla y su hermanastro Enrique de Trastámara se enfrentaron por el trono en un contexto en que las ayudas francesa e inglesa hacían presente en España la lucha entre ellos en la ‘Guerra de los 100 años’ –que, por cierto, duró 116-.

Será también por el hecho de ser uno de los Panteones Reales del viejo Reino de Navarra, uno de los que ayudaron a recomponer la unidad perdida por la invasión árabe y norteafricana del año 711.

Navarra es un reino que, probablemente por su escasa dimensión territorial, no recibe el tratamiento que merece en todo nuestro proceso histórico. Encajonado entre los más potentes reinos de Aragón y de Castilla, su expansión territorial durante la Reconquista no alcanzó mucho desarrollo. Y sin embargo, había sigo gran protagonista incluso en una de las batallas más trascendentales de la Edad Media: la batalla de las Navas de Tolosa –Jaén- de 1212. Tanto es así que el escudo del Reino pasó a ser el de las cadenas que sigue vigente en la actualidad.

El nombre de Nájera deriva de la referencia en árabe a la localidad que estaba, por así decirlo, adosada a una peña, al pie de ella, desarrollada a causa de un suceso extraordinario que ocurrió en una de sus cuevas.


Visita al Panteón


Nuestro motivo principal para visitar Nájera era conocer el Panteón Real de los soberanos del Reino de Nájera-Pamplona, del que posteriormente surgió el Reino de Navarra. La ubicación de los panteones reales de los antiguos reinos españoles es muy amplia y, algunos de ellos, no muy conocidos: el monasterio de Leyre –Navarra-, Santes Creus y Santa María de Poblet –Tarragona-, San Juan de la Peña –Huesca-, San Marcos de León, las catedrales de Pamplona, Toledo, Sevilla, y otros muchos lugares.

La elección de Nájera se debió a un suceso tenido por extraordinario que ocurrió en el año 1044. Una vieja tradición, sin duda embellecida con añadidos posteriores, refiere que el Rey García Sánchez III estaba cazando con azor y uno de ellos, persiguiendo a una perdiz, se metió en una cueva tras ella. Entrando el rey se encontró en el fondo con una imagen de la Virgen María con el Niño, extrañamente acompañados por una lámpara encendida, un jarrón de azucenas frescas y una campana. El misterio creció cuando al pie de la imagen estaban el azor y la perdiz, como si nada hubiera ocurrido entre ellos. Así cobró fama este lugar.

Tiempo después, en agradecimiento por la ayuda divina que, según creyeron, recibió en la batalla por la reconquista de Calahorra, García Sánchez y su esposa la reina Estefanía de Foix, decidieron construir un monasterio junto a la cueva. Otra decisión de ese tiempo fue la creación de la Orden Militar de la Jarra –o de las Azucenas-, una de las más antiguas de España.


La construcción del monasterio se dio por finalizada el 12 de diciembre de 1052. Cuatro siglos después se remodeló el edificio y así ha llegado hasta nosotros, con menores modernizaciones de índole artística. Sin embargo, como casi todo nuestro patrimonio histórico artístico sufrió muchos daños durante la guerra de la Independencia a causa de los excesos de las tropas napoleónicas y, más adelante, por el cierre tras la desamortización de Mendizábal. El caso es que, en la actualidad, es un hermoso edificio, muy bien cuidado y con personal que atiende a los visitantes de modo excelente.

El conjunto tiene muchas cosas concretas que admirar sin prisas: la Puerta Imperial de Carlos I, interior, que conserva su policromía; el claustro, con sus múltiples esculturas curiosas; las sepulturas del famoso Diego López de Haro y su esposa Toda Pérez de Azagra –siglo XIII- y otros muchos detalles artísticos. Pasando al interior de la iglesia, destacan el enterramiento de Blanca de Navarra –siglo XII- y el coro, con un maravilloso trabajo con madera de nogal –siglo XVI-.

La imagen original de la Virgen y el Niño a que se refiere el antiguo relato se encuentra en un camarín en el centro del retablo principal de la iglesia, acompañada, precisamente, por una lámpara, un jarrón con flores y una campana.

El panteón real está al pie de la iglesia, cuyo final es la roca de la montaña que le sirve de muro. Los sepulcros reales son doce y corresponden a dos dinastías: la de los Abarca –siglos X y XI- y la de los García Ramírez –siglos XII y XIII-. El panteón construido como lo vemos ahora en el siglo XVI, hace las funciones de antesala de la cueva en la que se conserva una imagen románica de la Virgen y el Niño llamada Nuestra Señora de la Rosa –siglo XIV-.

Entrar en la cueva sin estar rodeado de los turistas que van y vienen, y quedarse por unos instantes reflexionando acerca de tantos siglos pasados, de lo que otros hicieron y consiguieron y de que, al fin, nuestras realidades actuales y nosotros mismos somos descendientes de aquellos tiempos se convierte en un ejercicio de humildad y de, al menos, responsabilidad al ser propietarios, mejor dicho, administradores de un patrimonio histórico artístico que prevalecerá más allá de nosotros mismos. Conozcámoslo y disfrutémoslo; es de todos nosotros. El viaje a Nájera merece el esfuerzo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Meneame

¿Qué opinas? (Login)
Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Onemagazine
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.