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Cuál fue la aportación del general Bernardo de Gálvez en la historia americana
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(Foto: Augusto Ferrer Dalmau)

Cuál fue la aportación del general Bernardo de Gálvez en la historia americana

La historia de este general está llena de motivos para rendirle homenaje. Con motivo del Día de la Independencia de los Estados Unidos, repasamos su papel en diversos episodios como la reconquista de Florida Occidental.

“El que tenga honor y valor, que me siga”. Con estas palabras de desafío, el general Bernardo de Gálvez se puso con su velero bajo los cañones británicos del fuerte que cerraba la entrada a la bahía de Pensacola –en la costa sur de norteamérica- y forzó, él solo, el paso. Naturalmente, la flota que transportaba sus tropas y pertrechos no tuvo más remedio que superar sus dudas y seguirle, para no quedar públicamente como cobardes. Así comenzó la reconquista de esa parte de la Florida Occidental, tras la que se expulsó a los británicos ocupantes en una de las campañas más brillantes del siglo XVIII.

De este modo, el general Bernardo de Gálvez –nacido en 1746 en Macharaviaya, Málaga- se sumó a la lista de españoles famosos que forjaron América, como fueron Hernán Cortés, Francisco Pizarro, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Juan de Oñate y otros muchos. Gálvez fue, probablemente, el último de ellos; guerreó sin cesar y contribuyó eficazmente al nacimiento de los Estados Unidos.

Incesante actividad bélica

Con sólo 16 años participó en la guerra de España contra Portugal, por ser aliada de la Gran Bretaña en la denominada Guerra de los Siete años, y en la que obtendría el grado de teniente de Infantería. A continuación, 1762, marchó a América, a la frontera norte de la Nueva España –al norte de México- donde peleó, contando con indios ópatas aliados, contra los belicosos apaches. De la dureza de aquella vida son pruebas las varias heridas que recibió, algunas de ellas graves.

Regresó a España y en 1772 perteneció al Regimiento de Infantería de Cantabria y, poco después, al de Sevilla. En 1775, participó en la expedición contra Argel, en la que resultó gravemente herido. Tras la campaña, fue ascendido a teniente coronel.

En 1776, pasó de nuevo a América como coronel del Regimiento de Infantería Fijo de la Luisiana y gobernador interino de ese territorio, que se corresponde, aproximadamente, con el actual estado de EE.UU. de ese nombre. En este territorio, persiguió a los contrabandistas ingleses y ayudó de diversos modos a las colonias inglesas de Norteamérica.


Explosión del fuerte Royal George, con Gálvez a la derecha

Declarada en 1779 la guerra contra Inglaterra, Gálvez, adelantándose a cualquier acción de los británicos, les atacó el 7 de septiembre con victorias en los fuertes de Bute de Manchac, Bâton Rouge y Panmure de Natchez. Con ello proporcionó seguridad a la cuenca baja del río Mississippi y, sobre todo, a la capital, Nueva Orleáns. Y en otro frente, en Centroamérica, sus tropas reconquistaron el fuerte San Fernando de Omoa en Honduras.

En las operaciones del año siguiente, 1780, las tropas de Gálvez lograron rendir el fuerte británico Charlotte de Mobila, pero el intento de tomar Pensacola fracasó, así como el ataque a San Luis de Illinois. Una segunda expedición sobre Pensacola zarpó de La Habana en octubre, pero la deshizo un huracán.

En 1781 las operaciones en Centroamérica permitieron, en Nicaragua, reconquistar a los ingleses el fuerte Inmaculada en el río San Juan. En Norteamérica, se perdió Mobila ante un contraataque británico, pero volvió a recuperarse por una reacción posterior. Una expedición española llegó hasta el lago Michigan –muy al norte, casi en la frontera con Canadá- y tomó el fuerte San José; y una tercera expedición contra Pensacola salió de La Habana.

“Yo solo”

En la aproximación desde el mar sobre Pensacola fue cuando Gálvez cobró mayor fama de valiente. El jefe de la escuadra española, José Calvo, no quería meter sus barcos en la bahía de Pensacola porque ya había perdido al navío San Ramón, encallado en la primera barra. Gálvez, irritado por la a su juicio excesiva prudencia de Calvo, izó en su bergantín ‘Galveztown’ la bandera de almirante en jefe –general en jefe de la expedición, la naval y las fuerzas terrestres- y entró en la bahía bajo los disparos de los cañones ingleses. De ahí la expresión desafiante de “Yo solo”.

La flota le siguió y Gálvez puso sitio a Pensacola. En las operaciones de asedio, el bombardeo por las baterías españolas derruyó parte de las murallas del fuerte del Sombrero, Gálvez fue herido y una afortunada granada española reventó el polvorín del fuerte Royal George. Esta catástrofe aceleró la rendición de Pensacola el 8 de mayo de 1781. Se rindieron el general Campbell, el gobernador británico, almirante Chester, y más de 1.100 hombres. Como trofeos de guerra se tomaron a los ingleses sus banderas, 143 piezas de artillería, víveres y municiones. Esta victoria reportó a España el dominio de todo el Golfo de México, es decir, el formado al norte de Cuba por la península de la Florida, la costa sur de norteamérica y lapenínsula del Yucatán.

Por los éxitos en esta campaña, Gálvez, con sólo 33 años, fue ascendido a mariscal de campo–equivalente a general de división-.

En 1782, Gálvez reconquistó en Centroamérica –en la actual Honduras- la isla de Roatán y el fuerte del río Tinto. Dirigida otra campaña hacia el noreste de Cuba, fue muy importante la expedición para la reconquista de las islas Bahamas, que se logró sin combatir, pues el general británico Maxwell negoció su rendición. El año siguiente, 1783, Gálvez concentró sus tropas en el puerto de Guárico –en el actual Santo Domingo- para una expedición para tomar Jamaica y suprimir la única presencia británica que quedaba en el Caribe.

Pero el 7 de enero fue relevado por el conde d´Estaing, sin haber podido iniciar los ataques, y el 20 de enero se firmaron los preliminares del Tratado de Paz entre España y Gran Bretaña. Gálvez regresó a España y recibió los títulos de vizconde de Galveztown y conde de Gálvez, que premiaban la importante serie de éxitos que obtuvo en sus múltiples campañas.

Volvió a América en 1785 al ser nombrado gobernador y capitán general de Cuba y, al poco, en una curiosa sucesión, fue nombrado virrey –la máxima autoridad política y militar- tras el fallecimiento del anterior que era, curiosamente, su propio padre.

Bernardo de Gálvez, héroe nacional de EE.UU.

Con un glorioso pasado militar ganado en el campo de batalla, sus campañas tuvieron consecuencias de alcance mundial, como fue el nacimiento de los EE.UU.

Por esta razón, y aunque con bastante retraso –pues han transcurrido 230 años-, el general español Bernardo de Gálvez fue reconocido como uno de los ciudadanos honoríficos de EE.UU., distinción que sólo han recibido otras siete personas no estadounidenses.

Tras una larga exposición de motivos, el final de la resolución concluye: “Resuelto por el Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América y el Congreso de América en Asamblea, que Bernardo de Gálvez y Madrid, vizconde de Galveston y conde de Gálvez, es proclamado póstumamente como ciudadano honorífico de los Estados Unidos”.


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