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Así puedes convertirte en soldado en 100 días
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(Foto: Ejército de Tierra)

Así puedes convertirte en soldado en 100 días

Cada año, unos 3.500 jóvenes sin experiencia militar se convierten, en apenas 100 días, en personas mental y físicamente preparadas para formar parte de las Fuerzas Armadas y asumir cualquier reto. Y en apenas dos meses más, son ya especialistas en transmisiones, mecánica, armamento, artillería o mecánicos de mantenimiento, entre otras muchas tareas. Así lo consiguen…

Cinco fases para convertirte en soldado profesional

Nos lo cuentan dos de los mejores expertos del ejército español:

Brigada Miguel Domínguez, uno de los responsables de formación de la Escuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo -Etesda-, del Ejército del Aire, en Zaragoza.

Sargento del Ejército de Tierra Juan Carlos Salmerón, del centro de formación de tropa nº 1 de Cáceres.

Una vez superadas las pruebas preliminares y presentadas en el centro de formación correspondiente a su Ejército:

Toma de contacto y fase de adaptación.

Durante la primera semana, los aspirantes ponen a punto los temas administrativos -p. ej., la documentación que les acredita como aspirantes-, se familiarizan con las instalaciones, los horarios, se les explica el plan de formación y, los que lo necesitan, pasan por el conocido corte de pelo. Son los días en los que más personas abandonan, al darse cuenta del cambio radical que conlleva ingresar en las Fuerzas Armadas. Una de las cosas que más les cuesta cambiar a los instructores es el trato ‘de tu’ por el de ‘usted’, propio entre cualquier mando.

Formación básica o fase de aceptación

Dura dos meses y comprende una parte de teórica y otra física –ambas deben aprobarse para ser soldados profesional-. Los aspirantes aprenden a utilizar el armamento básico, topografía, primeros auxilios, los derechos y deberes de un militar, la disciplina, etc. Además, realizan ejercicio varias horas al día, para mejorar su resistencia, velocidad y potencia y estar en forma para superar cualquier situación sin tener en cuenta su exigencia física. El ejemplo más claro es la carrera continua, encabezada por el instructor que da ejemplo de esfuerzo y superación a los aspirantes, independientemente de la edad y el empleo.

En esta fase se presta especial atención a la formación de valores, como la disciplina y el esfuerzo -con exigencias que a veces les llevan al límite de sus capacidades- y el compañerismo. Si una persona hace una cosa mal es responsabilidad de todos y si la hace bien, el mérito también es compartido. Se crea la misma empatía que en cualquier familia, porque solo así estarán dispuestos a dar todo en ayuda de un compañero y para el cumplimiento de la misión. De hecho, los instructores -lejos de estereotipos como el 'Sargento de sierro' de la película- ejercen muchas veces como padres, escuchando a sus subordinados y asesorándoles y aconsejándoles.

El lugar más 'temido': En todos los centros se prueba el temperamento del futuro soldado y su potencial como militar con la pista de obstáculos. Consiste en un circuito lleno de muros, vallas, fosos, escaleras... que deben superar en un tiempo cada vez menor. El actual plusmarquista mundial de esta prueba lo realizó en 2 minutos y 10 segundos, pero lo normal es tardar entre 5 y 10 minutos.

Cada obstáculo tiene un nombre o mote por el que es conocido: la tabla irlandesa o islandesa, la alambrada, el foso, el muro… Aunque quizás el más conocido y temido, a pesar de ser un obstáculo actualmente de carácter voluntario, es el denominado ‘rompepiños’. Este obstáculo consiste una serie de cuatro vigas horizontales, a modo de escalones, entre los que no existe suelo y cuyo último escalón se encuentra a una altura de 2,5 m. Superar este circuito, incluso sin tener en cuenta el tiempo, es todo un reto de decisión, fuerza y técnica deportiva para todos los militares.

Jura de bandera

Tras superar la frase anterior, los alumnos juran bandera. Un gesto que simboliza su entrada en las Fuerzas Armadas por medio del compromiso personal de ser un buen militar y cumplidor de sus deberes. Es una fase de orgullo, en la que dejan de ser aspirantes para convertirse en soldados.

Formación Específica

Dura otros tres meses y, en ella, los soldados o marineros se forman en capacidades específicas para las unidades a las que irán destinados. Se trata de una fase que sirve para formarse en la especialización según el puesto que se va a ocupar: combate, técnico, logístico, etc. Por ejemplo, si es una especialidad relacionada directamente con la seguridad o la defensa, se perfeccionará el tiro, el manejo de armamento, técnicas policiales y de defensa personal, etc.-.

Último día

Se entrega el diploma que les convierte oficialmente en soldados y marineros profesionales. “Es un momento muy especial. A pesar de los años, cada vez que llega ves que tras tanto sacrificio y exigencia la gente te abraza, incluso, llora y te das cuenta del buen trabajo que se hecho por parte de todo el cuadro de instructores”, explica Salmerón. “Hasta te llegan cartas de padres dándote las gracias por haber formado a sus hijos”, dice Domínguez.

Para trabajar tu mente...

Se ponen en práctica todo tipo de dinámicas para fomentar la unión al grupo y la lealtad a los compañeros. El objetivo es sentirse parte importante a través de actividades de cohesión al grupo y motivación. Por ejemplo, premiando que toda la unidad llegue a lo alto de una colina en un tiempo reducido –propiciando que los más fuertes ayuden a los más débiles- y compartiendo todos el resultado. Además, se plantean cada día retos, cada vez más exigentes. Se trata de que cada persona llegue al límite ante situaciones inesperadas, propias o ajenas. El objetivo es que sea capaz de tomar decisiones bajo situaciones de estrés, automatizando la respuesta.

Ejercicios que te convertirán en un soldado 10

Para conseguir que todos los aspirantes alcancen sus máximas capacidades, los instructores los dividen en tres grupos, según su preparación física, y realizan planes de entrenamiento específicos. Estos son sus puntos en común, para que intentes ponerlos en práctica -con calentamiento previo-:

• 3 días a la semana: Entre 30 y 40 minutos de carrera no muy rápida pero continua.
• 1 vez cada 20 días: Entre 20 y 40 km de marcha con peso en la mochila. Incrementa tanto el peso como los km recorridos cada vez que lo hagas. Las paradas o descansos son de 10 minutos cada 50 de marcha.
• 1 vez a la semana: Carrera 'fartlek' -cambiando la velocidad pero sin parar- durante 30 minutos.
• 1 vez a la semana: Carreras cortas y explosivas –arrancas parado, hasta alcanzar la máxima velocidad-, partiendo de diferentes posturas -boca abajo, de espaldas…- y con diferentes señales de inicio –al oír un silbato, cuando suelten un pañuelo, con una palmada…-.
• 1 vez a la semana: Circuito de fuerza en un gimnasio.
• 1 vez a la semana: 60 minutos de 'crossfit' o entrenamiento total, con circuitos de fuerza y resistencia.

Más info. en las subdelegaciones de Defensa o en www.reclutamiento.defensa.gob.es

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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    2171 | Alejandro - 28/08/2017 @ 15:33:27 (GMT+1)
    Buenas disculpe como puedo hacer para ingresar soy de bolivia soy rescatista militar

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