cabecera

    18 de abril de 2014
1/1

“La naturaleza militar de la Guardia Civil no se puede poner en duda”

M. Ángeles Moya

Última actualización 06/04/2012@00:00:00 GMT+1
Fernando Ramírez, presidente de la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), ha hablado con Atenea Digital tras la sentencia en la que el Tribunal Supremo ratifica la naturaleza militar del Instituto Armado.

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), una de las más ‘jóvenes’ de cuantas están conformadas por miembros del Benemérito Instituto (nació a finales de 2010 y actualmente cuenta con 600 socios), ha celebrado que el Tribunal Supremo haya ratificado la naturaleza militar de la Guardia Civil. “Estamos contentos de que el Alto Tribunal lo haya reconocido, pero también estamos convencidos de que esa naturaleza militar de la Guardia Civil es algo que no se puede poner en duda”, ha declarado el presidente de la APROGC, el cabo 1º Fernando Ramírez, a Atenea Digital.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, en su sentencia del pasado 13 de febrero (hecha pública hace unos días), desestimaba el recurso interpuesto por la Unión de Oficiales de la Guardia Civil contra el Real Decreto 1437/2010 por el que se declaraban de aplicación para los miembros de la Benemérita las Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas (normativa que constituye el código de conducta de los militares, y en la que se definen los principios éticos y las reglas de comportamiento de los componentes del estamento castrense).

La Unión de Oficiales solicitaba en su recurso (presentado hace casi un año) que se declarase “nulo” el Real Decreto de 2010, al considerar que, a pesar de que la Guardia Civil tiene naturaleza militar, “sus miembros no son militares ni pertenecen a las Fuerzas Armadas” y que por ello tienen su “normativa específica”. También argumentaba esta asociación que la “naturaleza militar” únicamente podía ser atribuida a la Guardia Civil cuando desempeña las funciones militares propias de las Fuerzas Armadas, pero no cuando actúa en el desempeño de las funciones que le atribuye la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Pero la sentencia del Tribunal Supremo ha venido a ratificar el artículo 2 de las Reales Ordenanzas, en el que se contempla que “dada la naturaleza militar de la Guardia Civil y la condición militar de sus miembros, en su normativa específica se recogerá lo que disponen estas Reales Ordenanzas en aquello que les sea aplicable”. También argumenta el Alto Tribunal que “cuando el legislador configura a la Guardia Civil como Instituto armado de naturaleza militar, y cuando reiteradamente insiste en la naturaleza, hay que entender que ésta constituye su rasgo característico y definitorio”, por lo que su “régimen jurídico” también debe ser el mismo que el de las Fuerzas Armadas (aunque existen leyes específicas para los miembros del Instituto Armado).

Y así las cosas, los componentes de la APROGC insisten, y así lo subraya su presidente a Atenea Digital, que están “orgullosos de ser militares, sin que eso suponga una restricción para el buen cumplimiento de nuestra misiones, sino todo lo contrario, porque esa naturaleza militar contribuye a garantizar la eficacia del servicio que prestamos”. Sin querer entrar en polémica con otras asociaciones del Cuerpo, Ramírez recuerda que quien ponga en duda la naturaleza militar de la Guardia Civil “tiene otros objetivos o sencillamente se está equivocando”. Porque, a su juicio, hay una serie de reglas que se asumen cuando uno entra a formar parte de la Benemérita “y por eso –asegura- celebramos esta sentencia del Tribunal Supremo”. Y es que, según el presidente de la APROGC, “está claro que hay cosas que mejorar en la Guardia Civil, al igual que en otros colectivos profesionales, pero hay problemas que se pueden solucionar desde dentro, sin necesidad de airearlos fuera”.

“Los procedimientos que hay en el seno de la Institución –explica- son suficientes para mejorar las carencias que en un momento determinado pudiera haber dentro del Cuerpo; estamos de acuerdo en que hay que luchar para lograr objetivos, pero en la Asociación Pro Guardia Civil no estamos de acuerdo en los procedimientos que en ocasiones emplean otras movimientos asociativos”. Y ésa, y no otra, es la filosofía que guía a la APROGC, porque cuando los problemas se airean “da la impresión de que todos los guardias civiles vivimos en condiciones tercermundistas, vestimos uniformes rotos o patrullamos en cuatro latas, y eso no es real”, afirma el cabo Fernando Ramírez.

“Si nos dedicamos a difundir sólo lo negativo del Cuerpo, estamos desprestigiando a la Guardia Civil”, incide. Por eso, la APROGC se ha congratulado de que el Benemérito Instituto siga conservando su “naturaleza militar” y así lo haya reconocido el Tribunal Supremo. “Somos lo que somos y no podemos negarlo, porque así lo asumimos cuando decidimos ser guardias civiles”, señala. “Y desde la APROGC –concluye- siempre vamos a defender la naturaleza militar del Cuerpo, porque ése es uno de los objetivos de esta asociación”.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
1/1
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

¿Qué opinas?



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de One Magazine
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.