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Prueba: Ford Edge 2.2 TDCI 210 Aut. Vignale

Prueba: Ford Edge 2.2 TDCI 210 Aut. Vignale

¿Sirve con aplicarle un llamativo apellido a tu buque insignia para que se convierta en un rival de los modelos más premium del mercado? ¿Puede funcionar en Europa un modelo diseñado para el mercado estadounidense? ¿Cómo es el modelo más caro que ofrece en estos momentos Ford en España? El Edge Vignale resuelve todas estas dudas.

Ford Edge: el coche que nunca antes vendió esta marca en España


Ford siempre ha sabido dar un carácter muy especial a sus versiones 'tope de gama'. Recuerdo cuando era un niño que los modelos de esta firma norteamericana apellidados con el nombre de Ghia -y su inconfudible escudo- eran sinónimo de distinción frente a cualquier otra marca generalista. Más recientemente, Ford empleo la denominación 'Titanium' para referirse a sus versiones más completas -aunque no siempre estaba asociado a la idea de lujo, sino también de deportividad-.

Con todo que un Fiesta, un Mondeo o un Galaxy se hayan apellidado Ghia o Titanium no les convertía en rivales directos de los productos equivalentes de las prestigiosas firmas alemanas como Audi, BMW o Mercedes. Eso lo sabía comprador y también lo sabían en la propia Ford que en los últimos dos años han decidido introducir para su oferta europea de productos un término que sí supone un punto y aparte dentro de la propia gama del fabricante y que además permite a los vehículos que incluyen dicho apodo enfrentarse de tú a tú con las marcas más prestigiosas.

Ese termino es 'Vignale' y no supone no sólo un incremento del equipamiento de serie -que como veremos es uno de los puntos fuertes de los Vignale-, sino también el empleo de materiales de la máxima calidad, el uso de los propulsores más potentes, la tecnología más avanzada, una apariencia exterior e interior especialmente refinadas y una serie de servicios qué harán sentir a sus propietarios "especiales".

Antes de entrar en consideraciones hay que comentar un par de aspectos sobre la denominación Vignale. Para empezar, el término aunque comercialmente apenas cuente con un par de años, en realidad se estrenó hace nada menos que 13 años cuando Ford presentó en el Salón de París de 2004 un concept que anticipaba el diseño prácticamente definitivo del que sería el primero y hasta ahora, único Focus descapotable. Por otro lado lo que hace Ford con esta nueva denominación es algo parecido a lo que están haciendo marcas como Renault con los Initiale París, Opel con los Ultimate, Seat con los Xcellence o DS con los Only You.

Pero nos toca centrarnos en la firma norteamericana y en concreto en el vehículo más completo grande y lujoso que puede portar el apellido Vignale: nos referimos al imponente Edge. Un vehículo que, como tal, fue presentado para el mercado europeo y puesto a la venta en la primavera de 2016 mientras que la versión lujosa Vignale se incorporó unos meses después. Con este modelo la firma estadounidense completaba su oferta de vehículos todo camino que ahora mismo se compone del urbano Ecosport y el polivalente Kuga.

Este Edge es un modelo muy desconocido en Europa aunque en su mercado de origen es un SUV de gran éxito que vio la luz por primera vez hace ya más de una década y que ya va por su tercera generación. Que es un modelo pensado para un público yankee se nota desde el primer momento ya que la apariencia del modelo es muy llamativa y con detalles hechos para atraer las miradas, algo que es básico al otro lado del Atlántico y que quizá aquí sorprende un poco ya que estamos acostumbrados a vehículos más discretos. Con todo, este Ford es uno de esos vehículos que la gente no puede dejar de mirar bien sea por lo novedoso que resulta, por su espectacular planta y por elementos que ya de por sí son un espectáculo, como la parrilla frontal, las enormes llantas, los cromados, la robustez general fruto de emplear ventanillas de tamaño reducido y grandes superficie de chapa... incluso el sorprendente color blanco perlado de nuestra unidad de pruebas pone su granito de arena.

Precisamente basta hablar de un detalle como la gama de colores para darse cuenta del cuidado que se ha puesto en todos los aspectos en este modelo. Así aparte del mencionado blanco platino -esa es su denominación comercial- que sale por 1.200 € el comprador también puede decantarse por un tono 'amatista oscura' que cuesta lo mismo que el blanco o escoger entre un negro y un gris sin sobrecoste. Cristales traseros tintados, un alerón rematando el techo, barras portaequipajes cromadas... ¿Hay alguna forma de mejorar aún más el aspecto de este modelo? Tan solo se nos ocurre instalando el generoso techo panorámico de cristal que cuesta 1.300€.

Si uno de los objetivos de este Ford era llamar la atención, sin duda que lo han conseguido al 100% pero, ¿qué sucederá en el interior?

Que podemos analizarlo desde un doble punto de vista. Por un lado por sus cualidades cómo tope de gama de la oferta de Ford y, por otro, por lo que aporta por el hecho de apellidarse Vignale. Desde el primer punto de vista, hay que destacar que a pesar de su generosa longitud exterior en Ford han preferido ofrecer cinco suntuosas plazas en lugar de siete, como sucede en el caso de algunos rivales de su misma talla. Nosotros en este aspecto coincidimos con la marca ya que quien desee mayor practicidad, maletero o un extra de funcionalidad y al cuentan dentro de la gama con varios modelos de tipo monovolumen o comerciales adaptados. De esta forma lo que tenemos es muchísimo espacio en todas las plazas; tanto que si analizásemos ciertas cotas veríamos que está a la altura de todo un Audi Q7 que no deja de ser un modelo 30 centímetros más largo y claramente más caro. Nos quedamos sobre todo con dos aspectos: por un lado, la buena anchura en las plazas traseras que le permite que tres adultos viajen con mucha comodidad; y, por otro, el puesto de conducción con muy buena ergonomía.

Quien se siente a sus mandos se encontrará con un asiento muy cómodo y con múltiples reglajes eléctricos de serie, una buena visibilidad a pesar de que la carrocería te envuelve bastante y una situación general de todos los mandos correcta, aunque como en todos los coches modernos el sistema de infoentretenimiento concentrado en la pantalla central exige cierto período de estudio debido a la multitud de funciones es capaz de controlar.

Un buen número de espacio donde dejar objetos, un volante de tamaño y grosor ideales, una instrumentación clara y muy atractiva completan el excelente panorama que tiene el conductor. Sin duda, el apartado clave tiene que ver con la calidad que se ha puesto esta variante Vignale, que cuenta con los mejores materiales que se pueden encontrar hoy en día en cualquier vehículo de la gama Ford. blanco

Otro de los apartados que enseguida llaman la atención de este todo camino es la gran cantidad de tecnología que incluye. Hay elementos comunes en este vehículo y otros similares como los asientos con ventilación eléctrica, el climatizador bizona, el control de velocidad inteligente el asistente de aparcamiento automático o dispositivos de seguridad como el que nos avisa de posibles obstáculos en los ángulos muertos de los retrovisores, el que es capaz de deducir que estás cansado y te aconseja que hagas una parada... Sin embargo también hay otros sorprendentes por lo poco habituales que resultan como los cinturones traseros con airbag incorporado o el denominado sistema de control activo de ruidos. Mediante el empleo de unos micrófonos incorporados en el propio techo que se encarga de captar los niveles de ruido al interior, una unidad de control es capaz de detectar los y discriminarlos para crear unas ondas de sonido de compensación que se emiten a través de los altavoces y lo que hacen es amortiguar y reducir los niveles de ruido no deseado el interior o sea aquellos provocados por la aerodinámica la rodadura o el sonido del propulsor.

Aún así, como decíamos al principio, no se trata tan sólo de añadir más o menos elementos de equipamiento, sino también de ofrecer al conductor lo que ellos denominan una 'experiencia'. Es algo que empieza desde que vas a ver el coche: en una selección de concesionarios de Ford existe una zona independiente para los modelos Vignale -las llamadas Vignale Lounge- donde un asesor te guia en todo el proceso de compra, por ejemplo, para que configures el coche a tu gusto y hasta el último detalle. Además, cuando lo adquieras te harán la entrega del vehículo en tu domicilio -también te lo pueden recoger para pasar las revisiones- y siempre tendrás una persona, todos los días del año y a cualquier hora, para ayudarte con cualquier problema o duda que te surja con el vehículo. ¿Algo original? En el precio del coche están incluidos los lavados de cortesía, por lo que se puede decir que el propietario del modelo no tendrá que llevarlo a lavar.

Lo mejor empieza ahora

El llamado 'Ford Vignale Way' también incluye un servicio de estilo de vida personalizado que ayuda a usuarios de toda Europa a organizar sus viajes, eventos y actividades de estilo de vida. Este servicio, organizado en colaboración con la agencia global de eventos, viajes y estilo de vida Total Management, ofrecer una selección de experiencias a los usuarios que tengan un Vignale.

Estos incluirán escapadas a spas y hoteles de lujo y ofertas exclusivas para conciertos, obras de teatro o espectáculos deportivos. Ford mantendrá a sus clientes informados de lo último en oportunidades exclusivas en materia de viajes y estilo de vida a través de una newsletter mensual por email.
Otras ventajas ofrecidos por Ford Vignale a sus clientes incluyen la aplicación de smartphone Vignale Service para Apple y Android. La aplicación facilita un vínculo directo con contenido online de estilo de vida de la Vignale Magazine, además de ofrecer consejos de conducción e información; un localizador de concesionarios y servicios GPS que incluyen Ford Vignale Park Me, un localizador de estaciones de servicio y línea directa con servicios de emergencia o Ford Vignale One Call con solo pulsar un botón.

Y para ir a juego con el coche... La colección Vignale reúne un catálogo de productos creados por diseñadores Ford Vignale e inspirados por los acabados característicos y materiales de gama alta que distinguen a los modelos Vignale. Por ejemplo, hay una espectacular bolsa de fin de semana en cuero de la mejor calidad por 850 euros.

Los motores: sólo los más potentes

Este modelo se ofrece en el mercado español con dos versiones. La de acceso es el resultado de combinar un motor turbodiésel de 180 CV con una caja de cambio manual de seis velocidades mientras que por encima y como tope de gama se emplaza la que nosotros hemos probado y que incluye un motor también turbodiésel pero con doble turbo y 210 CV que únicamente se combina con una caja automática de doble embrague con seis velocidades. Una vez más, este Ford sorprende en carretera ya que, a priori, con sus 2.000 kilos de peso no debería ser un vehículo especialmente ágil. Sin embargo, como suele ser habitual en los Ford de este siglo, la marca se las ha ingeniado para ofrecer un moderno diseño de suspensiones, una perfecta puesta a punto del bastidor, unos frenos eficaces, el empleo de soluciones originales como la dirección adaptativa -cuesta 600 euros, pero merece la pena- que permite girar las ruedas de un extremo a otro con apenas girar el volante. El resultado es un coche que se defiende muy bien incluso en carreteras de curvas, que no son el escenario idóneo para un coche así. Además lo combina con un nivel de comodidad muy bueno en todo momento, no se le nota seco de suspensión, pero si tan agradable como por ejemplo un Land Rover Discovery o incluso algún producto más premium como un Mercedes GLE.

Por lo que se refiere a la mecánica, el propulsor tiene un funcionamiento irreprochable y es capaz de hacer el trabajo que, hace apenas diez o quince años hacía un buen 3.0 de seis cilindros; ahora, con un 2.0 de cuatro cilindros, doble turbo y un moderno sistema de inyección y gestión electrónica se consiguen 210 CV, casi 46 kgm de par desde 2.000 rpm y unas prestaciones más que suficientes, equiparables a las de una buena berlina que ronde los 140 CV. Bien aislado y de consumo razonable -entre siete y ocho litros en conducción normal-, los 69 litros de depósito garantizan una buena autonomía. Su complemento ideal es el cambio automático de doble embrague, que cambia casi sin darnos cuenta por su rapidez y suavidad. Tampoco es brusco o delicado en maniobras, así que en sin duda la transmisión que este Edge se merece.

¿Se paga muy cara la exclusividad de tener el Ford más completo y lujoso del momento? En un primer instante puede parecer que sí, pues los cerca de 58.000 euros son precio de auténtico premium. Sin embargo, quien financie con la marca verá rebajada esa tarifa hasta unos competitivos 49.000 euros, que le sitúan más cerca de la competencia generalista. Frente a cualquier oponente, ninguno puede igualar la sensación de lujo y distinción del Vignale.

Datos técnicos

Precio: 58.450 euros; sin embargo, quienes financien con la marca obtienen un precio de partida de 49.213 euros.
Motor en posición delantera transversal, de 1.997 cc, cuatro cilindros en línea, doble turbo, 210 CV a 3.750 rpm, par máximo de 45,9 kgm entre 2.000 y 2.250 rpm, cuatro válvulas por cilindro, velocidad máxima de 211 km/h, de 0 a 100 en 9,4 segundos, consumo medio en ciudad de 6,5 l/100 km, consumo medio en carretera de 5,5 l/100 km, consumo medio total de 5,9 l/100 km, lo que equivale a unas emisiones de 152 gramos de CO2 por km. El Edge mide 4,80 m de largo, 1,92 m de ancho y 1,69 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,849 m de largo, una via delantera de 1,65 m y una trasera de 1,664. El peso en marcha es de 1.955 kg, el depósito tiene 69 litros de capacidad y el maletero cuenta con 602 litros de volumen. Esta versión cuenta con dirección asistida eléctrica, cambio automático de doble embrague con seis marcha y tracción a las cuatro ruedas. Suspensión delantera de tipo McPherson y trasera multibrazo, frenos delanteros de disco autoventilados de 316 mm y traseros discos de 316 mm, neumáticos en medida 255/45 con llantas de 20”.

Equipamiento principal de serie: Sistema de navegación, equipo de sonido, active noise control, tapicería de cuero, portón trasero de apertura automática, asientos con calefacción, volante multifunción, pintura metalizada, espejos eléctricos y plegables, detalles cromados, faros de led, faros antiniebla, llantas de aleación de 20”, dirección asistida, control de velocidad, reconocimiento de señales de tráfico, aviso de cambio de carril, asistente pre-colisión, ABS, ESP, elevalunas eléctricos, cierre centralizado, acceso y arranque manos libres.

Sus cuatro rivales

1../ Jeep Grand Cherokee 3.0 Limited, 190 CV, aut. 4X4, 64.750 euros
2../ VW Touareg 3.0 V6 TDI Premium, 204 CV, aut., 4x4, 66.430 euros
3../ Hyundai Grand Santa Fe 2.2 CRDI, 200 CV, aut. 4X4, 53.820 euros (48.020 con rebaja)
4../Kia Sorento 2.2 CRDI Emotion 7p, 200 CV, aut. 4X4, 52.800 euros (43.969 con rebaja)

Opciones: Techo solar (1.300 euros), dirección adaptativa (600 euros), control de crucero adaptativo (500 euros), control de ángulo muerto (450 euros), volante con reglaje eléctrico (250 euros), cámara de visión delantera de 180º (350 euros), alarma (300 euros), cinturones traseros con airbag (250 euros).

Detalles de exterior

1. Los neumáticos son unos 255/45 -cuesta unos 600 euros la unidad-, combinados con unas imponentes llantas de 20”. 2. La denominación Vignale es protagonista en el exterior, por ejemplo aquí junto a la maneta de un portón que dispone de apertura automática. 3. Los limpiaparabrisas tiene barrido simétrico y funcionan de forma muy silenciosa. 4. Una de las buenas ideas de Ford es prescindir del tapón en el depósito de combustible. 5. La antena del equipo de sonido y el navegador es de tipo 'aleta de tiburón'. Al equipar el techo panorámico desaparecen las barras de techo. 6. Encima de la matrícula se emplaza la cámara de ayuda al estacionamiento. 7. La doble salida de escape van integrada en el propio paragolpes posterior. 8. Los retrovisores incluyen los intermitentes laterales y tienen plegado eléctrico.

Detalles tecnológicos

1. La instrumentación combina información analógica y digital; su iluminación azul es muy vistosa. 2. El equipo de sonido incluido de serie dispone de 12 altavoces y tiene muy buena calidad y está firmado por Sony. 3. Los umbrales de las puertas se iluminan con la palabra Vignale. 4. La iluminación del interior se puede variar entre estos siete tonos. 5. Desde la pantalla central también se controla el teléfono manos libres. 6. El sistema de navegación viene incorporado de serie en esta versión, cuenta con gráficos claros y funciona con rapidez y eficacia. 7. Ford fue de las primeras marcas en apostar por el control de manejo de funciones mediante órdenes de voz. 8. El manejo de las funciones del climatizador también se puede hacer desde la pantalla, aunque también hay mandos físicos en la propia consola central.

Detalles de interior

1. Amplia y potente iluminación interior con luces de led. 2. Para cerrar el portón trasero sin ningún esfuerzo basta con pulsar este botón. 3. La guantera principal tiene muy buen tamaño. 4. La tapicería de cuero es de una calidad excelente. 4. Detalle de los mandos del equipo de sonido, aunque la mayoría de las funciones se controlan desde la pantalla superior. 6. Esta luz roja situada en la parte superior del salpicadero se enciende cuando el coche detecta un posible riesgo de colisión, llegando a activar los frenos si detecta que el conductor no hace nada por evitarlo. 7. Libro de instrucciones específico para esta versión del Edge. 8. A los lados de la palanca del cambio encontramos diferentes botones, como los que activan el sistema de aparcamiento automático o los que desactivan el stop/start y el control de aparcamiento.

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