Estamos a punto de que la fábrica de Eurocopter en Albacete concluya el montaje del primer NH90 español. El hecho aviva las esperanzas de que las FF.AA. y especialmente las FAMET reciban los primeros ejemplares en el 2012. A estas alturas, parece ya lejano aquel febrero de 1996, cuando por enésima vez el criterio político se impuso al operativo. Esa vez, el gobierno de turno eligió el Cougar por encima del UH-60 Blackhawk, que era el preferido por los militares.

Es justicia decir que que esa elección estuvo condicionada por varios factores. Entre ellos, la entrega de Francia de determinados presos etarras y la venta a Francia de varios C-212. Sin dejar de mencionar el acuerdo con Qatar y Francia para el traspaso de 18 Mirage F-1 modernizados.

El Blackhawk, por un lado, contaba con la ventaja de su éxito comercial y de haber sido largamente probado en operaciones. El Cougar, por el otro, tiene la ventaja logística en España de ser precedido por los Puma y Super Puma. Adicionalmente ofrecía una mayor capacidad de carga. No obstante presentaba la desventaja de que era un producto civil adaptado a necesidades militares. 

En total, para el año 2012 habrán transcurridos dieciséis largos años que habrán tenido que esperar nuestras FF.AA para recibir un helicóptero a la altura de sus necesidades. Cabe preguntarse entonces si ha valido la pena tan largo camino. ¿Es de esperarse entonces que algunos piensen que  habría sido mejor escuchar a los militares y comprar el Blackhawk?

Situación antes del NH90

En el año 2005, la situación del parque de helicópteros de las FAMET era una verdadera calamidad. La edad media de los aparatos estaba por encima de los treinta años y había cuatro diferentes modelos de transporte. No existía ningún modelo específico de combate y tan sólo quince Cougar tenían el certificado de aeronavegabilidad. 

Luego de la tragedia que costó la vida a diecisiete de nuestros militares en Afganistán la flota Cougar se redujo a trece. Fue en ese contexto donde Defensa decidió solucionar el caso por la vía rápida. En una rápida decisión ordenó unificar la flota de helicópteros militares con un pedido de unas 100 unidades del NH90.

Para esas fechas llamó la atención la manera en que se adjudicó el jugoso contrato, de unos 2.000 millones de euros entre 2005 y 2030. Levantó suspicacias, especialmente, que los jefes de los estados mayores fueron informados uno o dos días antes. Esto significa que se eligió el NH90 sin contar con su opinión. Peor aún, la elección se realizó por encima de los otros tres competidores que estaban entre las opciones. Estos eran el EH-101 de Westland-Augusta, el SH-60 Seahawk ya en servicio en la Armada, y el H-92 Superhawk. Por todas estas razones la pregunta era que si las consideraciones político-industriales de este caso, fueron las acertadas.

Panorama de la opción del NH90

La opción del NH90, para muchos, era la más lógica para España por varias razones. Por un lado, ya se habían adquirido antes unidades Tigre, otro producto de Eurocopter. Al mismo tiempo, la Revisión Estratégica de la Defensa ya establecía el criterio de unificar los modelos de armamento. De forma adicional, el gobierno español español anunciaba que iba a apostar por la industria de defensa europea. 

Por otro lado, con el NH90, España se aseguraba parte de su fabricación en una fábrica de Albacete. En términos de beneficios implican aporte tecnológico y la creación de 600 puestos de trabajo. Además, existía el interés beneficiar a la industria española de motores aeronáuticos. 

De los once países participantes del programa de fabricación del NH90, diez eligieron los motores RTM 322. Esos motores, como los RTM 390 que equipan al Tigre, aseguraron la carga de trabajo de muchos años para la empresa española ITP.

Ventajas del NH90 comparado con el Blackhawk

Las ventajas operativas del NH90 con respecto al Blackhawk son evidentes en casi todos los aspectos. Mientras que el primero opera con una una aviónica de esta década, el segundo es un producto que fue desarrollado en los 80. De hecho, varios de los usuarios del Blackhawk y de sus derivados como el S-70B (Turquía o Australia) ya están modernizando sus flotas. 

El primero puede ser tripulado por un solo piloto en caso necesario, el segundo necesita dos. A pesar de ser casi iguales en tamaño, el NH90 es un poco más ligero, puede cargar con casi una tonelada más y tiene una ventaja en velocidad de quince nudos. La razón son los 1.662 kW de cada motor contra los 1.260 del modelo de Sikorsky.

Otras comparaciones

La comparación no es tan favorable para el NH90 cuando se hace contra el EH-101 o el Superhawk. Aunque aquí la comparación no cuadra completa porque éstos pertenecen más al segmento del CH-47 Chinook que al de los helicópteros medios de 10 tn. Por otro lado, el SH-60 Seahawk es básicamente una versión navalizada del Blackhawk para la guerra antisubmarina.

Finalmente, la adopción del NH90 por quince países planteó interesantes sinergias. Muchos de estos países, algunos de ellos aliados por cierto, tuvieron una relación cooperativa. Esta sinergia alcanzó tanto el aspecto industrial como el militar. Los otros modelos no permitían la cooperación industrial española, al menos al mismo nivel. En consecuencia, la compra del Blackhawk en 1996 habría sido directamente off the shelf.  

Ahora vienen las malas noticias

A pesar de todo lo anteriormente dicho, no todo son laureles para este producto de Eurocopter. Un informe de la Bundeswehr ha revelado una serie de deficiencias que deben ser corregidas previamente a la fabricación de los NH90 españoles. 

Para empezar, el limitado espacio entre el fuselaje y el suelo hace inviable aterrizar con obstáculos que superen los 16 cm de alto. Los asientos están diseñados para soportar 110 Kg, lo que es un problema en el caso de infantes fornidos con equipo de combate. Los infantes deben dejar su equipo en un suelo poco resistente. La rampa tampoco luce capaz de soportar el peso de infantes equipados. Por otro lado, la falta de correas de transporte dificulta llevar de forma segura armamento como el MILAN. 

Siguiendo con la lista, la falta de espacio en la cabina no permite instalar una ametralladora con sirviente como en el Cougar. Por no mencionar que la planta motriz parece ser insuficiente para procedimientos de inserción como el «fast rope». Igual limitación se presenta en el caso de lanzamiento de paracaidistas en modo automático.

Otra desventaja del NH90 fue el hecho que que España se decidió tarde a incorporarlos al servicio. A pesar de eso, se espera que quede compensado con el hecho de que las unidades destinadas a las fuerzas armadas serán fabricadas en España. En total se prevé una dotación de 104 unidades (48 para el Ejército de Tierra, 28 para la Armada y 28 para el Ejército del Aire). El programa, en consecuencia,se divide en dos fases. La primera, de unas 45 unidades, irá principalmente a las FAMET y a la UME. En tanto que, una segunda, estará conformada por un lote de  entre 35 y 59 para completar el pedido.

Al final de la historia, ¿Fue buena elección el NH90?

En la muy sincera opinión de quien esto escribe, el NH90 ha sido, a pesar de todo, una buena elección. Por primera vez España dotará a sus fuerzas armadas con un modelo unificado de la última tecnología fly by wire y de fabricación europea. Aunque, para ser honestos, no parece diseñado para misiones de la infantería. 

Se espera que la capacidad de aerotransporte militar dará en la próxima década un gigantesco salto. La industria aeronáutica se incorporará al segmento de los helicópteros de la mano de Eurocopter y con tres productos de éxito: el Tigre, el EC-135 y el NH90

Finalmente, no deja de ser cierto que la adopción de un elemento vital como el helicóptero medio debió hacerse con la debida planificación y con un concurso riguroso y ecuánime. Al final, no se hizo de esa manera. No obstante, por una vez parece que se ha escrito recto, aunque sea con renglones torcidos.

El Grupo Atenea quisiera aportar algunos comentarios al interesante trabajo del Sr. César Pintado. Creemos que estos completan el análisis:

  • Existen dudas en relación a las fechas de recepción previstas, ya de por sí dilatadas para las urgentes necesidades de nuestros ejércitos.
  • La unificación a la versión TTH (transporte de tropas) de los aparatos a adquirir facilita la logística. Sin embargo, es opinión general en el Arma Aérea de la Armada que este modelo no cubre sus requerimientos. En consecuencia se necesita una versión naval.
  • Las unidades NH90 están dando un resultado no satisfactorio para su uso en aplicaciones militares en las versiones que ya han sido entregadas.
  • La empresa Eurocopter ha reconocido que será muy difícil o imposible mantener las diferentes versiones que cada nación ha querido personalizar. Esto ha sido un problema con las versiones del Tigre y el problema se agravará con el NH90.

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