El accidente de un avión de combate F-16 griego durante un curso de la OTAN en la base aérea de Los Llanos (Albacete) ha conmocionado a la opinión pública. Este lamentable hecho se ha saldado con la muerte de diez personas y con 13 heridos. Te explicamos aquí, a continuación, la hipótesis a la que apuntan los primeros indicios.

Según las últimas informaciones recibidas, el F-16 de doble mando (biplaza) habría sufrido una inesperada pérdida de empuje en los primeros metros de la carrera de despegue. Esta falla es de tipo capital porque es el momento en el que el piloto exige al motor máxima potencia. El F-16 griego se encontraba en un curso organizado por la OTAN y al cual concurren pilotos de diversos países.

Según testimonio de un testigo presencial, sin haberse elevado demasiado el avión, aparecieron llamas en el motor. Al mismo tiempo, la aeronave tomó una trayectoria desviada de la pista de despegue. Como resultado, la unidad se impactó en la “plataforma” o zona de estacionamiento contigua a ella. En el momento del accidente, la plataforma estaba llena con el resto de aviones que iban a realizar ejercicios esa mañana y estaban esperando para despegar.

Quiso la fatalidad, que el accidente ocurriera en el segundo despegue de la mañana, por lo que la plataforma estaba llena de aviones. Esto puso en riesgo las vidas de pilotos y mecánicos que realizaban las últimas revisiones previas a su vuelo. El riesgo se incrementó ya que las aeronaves tenían los depósitos llenos de combustible para realizar los ejercicios de ese día.

Causas del accidente el F-16 griego

Los analistas de este tipo de accidentes concuerdan que aún es muy pronto para aventurar cualquier evento como la causa para la pérdida de empuje del F-16 griego. Existe en la actualidad una comisión de investigación encargada de revisar los restos del aparato. De igual manera, la comisión estudia las conversaciones y los parámetros de navegación.De esta manera, tratan de ubicar las posibles causas del accidente poner remedio a los fallos que se hayan detectado.

En principio, excluye de entrada que las causas pudieran ser atribuidas a una falla del piloto. Basan esta categórica afirmación en que los pilotos que intervienen en el curso han aprobado el TLP (Tactical Leadership Programme). Esto garantiza que son los mejores de cada una de las fuerzas aéreas de la OTAN. El TLP es el “doctorado” de los pilotos de caza de la OTAN. Por otro lado los organizadores del curso aseguran que sólo son convocados los mejor calificados. 

Por otro lado, existen unas versiones iniciales que señalan a la hidracina como un posible elemento implicado en el accidente. A tal respecto señalan que el F-16 griego accidentado es un avión que cuenta con un solo motor, a diferencia de los Eurofighter y F-18 que tiene dos. Esta condición exige que ante un mal funcionamiento, deban contar con un generador auxiliar conocido como APU (Auxiliary Power Unit) . 

Este generador auxiliar debe ser capaz de proporcionar eléctrica e hidráulica complementaria. El caso es que el combustible de este generador es la hidracina la cual es muy inflamable y tóxica. Las versiones iniciales señalan a este elemento como acelerante en la tragedia. No obstante, las investigaciones continúan y se espera conocer resultados definitivos dentro de un corto lapso.

Elevado número de accidentados

Desde el sitio del accidente se reporta un elevado número de militares afectados por el accidente del F-16 griego. La causa fue que en los alrededores del sitio de impacto se encontraban los mecánicos asistiendo a sus pilotos. Como parte de esa asistencia ajustaban a sus pilotos en sus asientos por medio de sus cinturones de seguridad. Simultáneamente, quitando las aletas rojas de los sensores y seguros y revisando los últimos detalles del aparato. Todas las investigaciones llevadas hasta este momento apuntan a esta causa como la que agravó la cifra de accidentados.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here