En la teología cristiana, la Inmaculada Concepción es la advocación de la Virgen María libre del pecado original en virtud de los méritos de su hijo Jesús. La Iglesia Católica predica que Dios actuó sobre María en el primer momento de su concepción, manteniéndola “inmaculada”.

La Iglesia Católica celebra la Solemnidad de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre. En muchos países católicos, es un día sagrado de obligación o fiesta patronal. Por otro lado, en algunos otros, forma parte del grupo de días festivos nacionales.

En algunos países, como es el caso de España, la Inmaculada Concepción es asociada a hechos que se califican como “milagros”. Como por ejemplo, la salvación de tres Tercios de españoles que habían sido rodeados por los rebeldes holandeses en 1585. Este hecho fue contado por el historiador británico Geoffrey Parker. Este calificó de una “helada milagrosa” la causa de la salvación. ¿Cómo intervino la Virgen según esta crónica?

Tres Tercios asediados y el cuadro de la Inmaculada Concepción

De  acuerdo con el relato, los Tercios asediados (de los Maestres de Campo Mondragón, Yñiguez y Bobadilla) habían sido enviados para proteger a las poblaciones católicas. Estas estaban siendo maltratadas por los grupos protestantes. Por otro lado, era ya una costumbre diseminar los tercios en el territorio en invierno y cuando disminuían las operaciones. De esta manera se trataba hacer el mantenimiento de dichos tercios menos gravosos para las comarcas. 

Sin embargo, era un hecho que, ni españoles ni rebeldes desaprovecharon circunstancias para obtener ventajas sobre el enemigo. Esto precisamente le sucedió a estos tercios quienes, por estar en una zona débil del despliegue, los rebeldes los bloquearon con embarcaciones en la zona de Empel. Así pues, los rebeldes les impedían recibir refuerzos y víveres.La situación era literalmente la antesala de un desastre. La situación de frío, hambre y la vergüenza de una derrota segura vaticinaban un final aterrador.

Pero uno de los infantes, cavando para mejorar las defensas, encontró enterrado un cuadro con la imagen de la Virgen Inmaculada Concepción de María. Se sospecha que, con toda seguridad, este  había sido escondido por holandeses católicos para salvarlo de la iconoclasia de los protestantes que no dudaban en ultrajar sus representaciones.

¡¡Milagro, Milagro!!

En aquellas circunstancias de extrema gravedad y de certeza de un final desastroso, este hallazgo hizo que los infantes españoles lo interpretaran como una intervención de la Virgen María. Siendo los infantes adoradores de la virgen, rezaron pidiendo por su salvación y esa noche cayó una helada tan intensa que las aguas de los ríos de la zona se congelaron. 

Esta situación indujo al almirante holandés a retirarse para que sus tropas no quedaran bloqueadas por el hielo. Esto permitió a los infantes españoles reaccionar, salvar la situación y salir de aquella ratonera con la honra intacta. Se dijo que el almirante rebelde se lamentaba de que en esta ocasión “Dios se había hecho español”.

Aquellos infantes atribuyeron con tanta fe su salvación a un milagro que la devoción a la Inmaculada Concepción fue extendiéndose entre los demás Tercios. Incluso,  a pesar de que algunos ya tenían otros santos patronos. 

El calificativo de hecho milagro comenzó a difundirse entre los medios militares. Inclusive, algunos historiadores comenzaron a llamar al hecho como “Milagro de Empel”. De esta manera inició un camino imparable de devoción general de la Infantería española hacia la Inmaculada Concepción

El Dogma de la Inmaculada Concepción

En la medida que pasó el tiempo, la devoción a la Inmaculada Concepción alcanzó un alto grado de extensión e intensidad entre los españoles de toda condición. A tal grado que, el Rey Carlos III en 1761 a tomó por Patrona y Protectora de España. Asimismo, creó en su honor la Real y Distinguida Orden de Carlos III. Por aquella dedicatoria de Carlos III, el 8 de diciembre sigue siendo actualmente una de las Fiestas Nacionales de España.

Con el tiempo, la devoción de los españoles hacia la virgen se extendió, incluso por encima de otros factores doctrinales. A tal grado que, el Papa Pío IX proclamó el 8 de diciembre de 1854 el Dogma de la Inmaculada Concepción de María mediante la Bula “Ineffabilis Deus”. 

Posteriormente vino un proceso de coincidencia de los Regimientos de Infantería en tenerla por patrona particular. Esto desembocó en que, el 26 de julio de 1892 el Inspector General de Infantería solicitó al Ministro de la Guerra que se declarara a la Inmaculada Concepción como Patrona de la Infantería española. 

La iniciativa acabó felizmente el 13 de noviembre de ese año. En esa fecha, la Reina Regente Dª. María Cristina la declaró mediante Real Orden (DO. 248) como “Patrona del Arma de Infantería”. Para el momento de la declaración la Inmaculada Concepción ya era la patrona del antiguo Colegio Militar.

Numerosos Patronazgos

La Inmaculada Concepción no sólo es la Patrona de la Infantería española sino que, por su influencia, en el ámbito del Ejército de Tierra, lo es también del Estado Mayor. Además, jurídicos, interventores, capellanes, farmacéuticos, veterinarios y Oficinas Militares también están puestos bajo su advocación. Como también lo están innumerables localidades y corporaciones, tanto de España como de toda Iberoamérica.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here