Ser militar tiene ciertas implicaciones, que no siempre son enteramente conocidas por la sociedad. Una de ellas es el cambio de destino, lo cual sucede muchas veces a lo largo de su carrera. 

Los traslados de los militares a nuevos destinos implican, en muchas ocasiones, que deban cambiar de localidad. Incluso puede implicar ir de una punta a otra del país, o al extranjero, a ciudades como Roma, Ankara y Pekín. 

El Reglamento de destino del personal militar profesional, de 2011, contempla dos posibilidades respecto a los traslados de los militares. Estas son que lo hagan los militares por iniciativa propia o porque les obliguen a hacerlo. En el primero de los casos, es el militar quien solicita de forma voluntaria su traslado donde haya una vacante. Mientras que en el segundo, que sea seleccionado para cubrir dicho puesto por condiciones de especialidad, empleo y nivel de idiomas.

En el caso de los destinos voluntarios, el militar deberá permanecer en su nuevo puesto un mínimo de dos años, siempre y cuando la plaza que ha solicitado indique otra duración. No obstante, deberá dejar el puesto si asciende a un empleo que no corresponde con su destino.

Este tipo de desplazamiento, dado su carácter voluntario, no garantiza un apoyo económico para el traslado de la vivienda. En consecuencia, el militar hará frente al traslado de la familia, equipajes, vehículos y mobiliario.

En consecuencia, el traslado de un militar puede o no contar con el apoyo del estado. A continuación, se desvelarán bajo qué condiciones el Estado a través del Ministerio de Defensa ayuda en estas mudanzas.

Cómo ayuda el Estado a un militar reubicado y a sus familias

Para empezar, se consideran destinos forzosos, por ejemplo, la primera vacante que ocupa un militar en su carrera profesional tras salir de la Academia. Este tipo de reubicación puede ser elegida de una lista de vacantes en los casos de los graduados con las mayores notas. También puede ser el caso que la reubicación sea tras un ascenso. Cualquiera de los casos anteriormente mencionados constituye un caso de destino forzoso.  

En esta situación, el Ministerio de Defensa establece ayudas de carácter económico que cubren el desplazamiento y traslado del militar, de su familia y de sus bienes. En la página web del Ejército del Tierra se pueden ver las diferentes opciones que existen para ayudar con las que se puede contar cuando llega el momento del traslado a otra localidad.

Cuando los militares se ven obligados a aceptar un destino forzoso, tienen derecho a que el Ministerio de Defensa se haga cargo de su mudanza y la de su familia. Esto lo hace a través de acuerdos con empresas de transporte. De esta forma, el beneficiado podrá trasladar, sin tener que pagar nada, 24 metros cúbicos de cajas y muebles. Puede asimismo transportar 6 metros cúbicos más por cada uno del resto de miembros de su familia. Es decir, si es soltero podrá llevar 24 mientras que si está casado 30. Si además tiene un hijo, 36 y si está casado y con dos hijos 42.

Cómo pagan sus viviendas

En cuanto al tema de las viviendas, cualquier militar que se traslada de comunidad, tiene derecho a una prestación económica durante un máximo de tres años. Esta prestación se otorga un traslado voluntario o forzoso. Se gestiona a través del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED).

Este importe dependerá de su rango y del costo de la vida del lugar al que se traslade. Por ejemplo, las zonas donde se reciben las mayores prestaciones son Barcelona, Vitoria, Bilbao, San Sebastián y Las Rozas en Madrid. Allí un cabo mayor o soldado que preste servicio de carácter temporal recibirá 240 euros mensuales. En tanto que, a partir de teniente, recibirá 464. Por otro lado, las zonas donde la ayudas son menores son Manzanares, Anchuras, Viso del Marqués (Ciudad Real) y Guitiriz (Lugo), cuyos importes van de los 86 a los 167 euros.

Además, en algunas localidades, los militares tienen la opción de solicitar una vivienda militar. No obstante, estas están sujetas a disponibilidad, por lo que en muchas ocasiones no las obtienen.

Qué gastos no están cubiertos en las ayudas

A pesar de la ayuda económica que reciben, no existe un apoyo directo a la hora de encontrar una vivienda particular. A veces tampoco existe ayuda para ubicar un centro de enseñanza para los hijos, los cuales a veces, deben trasladarse en mitad del curso. Otro de los costos no cubiertos es el de la ubicación de un puesto de trabajo para el cónyuge. En la mayoría de los casos, el o la  cónyuge puede verse en la necesidad de dejar su vida laboral para seguir a su pareja.

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