Cada año, entre 15 y 20 afortunados españoles acceden a una formación que les asegura trabajo como piloto de aviones de combate. Ser piloto de este tipo de aviones caza requiere un gran entrenamiento que se realiza dentro de un programa de formación. En España hay cinco bases aéreas con aviones caza: Torrejón de Ardoz, en Madrid; Moron, en Sevilla; Albacete; Zaragoza; y Gando, en Gran Canaria.   

Para formar parte de ellas y pilotar estos aviones de combate  hay que superar diversas pruebas las cuales no son nada sencillo pasarlas. A continuación encontrarás un grupo de pistas que te ayudarán a cumplir tu deseo de ser un piloto de aviones de combate.

Métodos de acceso a la formación de pilotos de aviones de combate

Si eres civil

Cada año se convocan al menos de 30 plazas a las cuales tienen acceso los civiles. A ellas concurren unos 500 chicos y chicas que deben superar pruebas físicas, reconocimientos médico y psicotécnico, y exámenes de idioma y conocimientos. La competencia es de alto nivel de dificultad. Baste decir que en 2013 el que consiguió una plaza con menos nota de selectividad lo logró con una marca de 11,6 puntos.

Si eres militar

El Ministerio de Defensa designa un cierto número de plazas para quienes ya son militares de tropa y suboficiales. El mecanismo que se aplica es el de “promoción interna”.

Una vez que eres seleccionado

Formada la promoción tanto con civiles como con militares, deben presentarse en la Academia General del Aire, San Javier, Murcia. Esta es la base de la prestigiosa Patrulla Águila, cuyos pilotos serán instructores de vuelo.

Posteriormente siguen dos cursos que hay que estudiar. La formación como oficiales incluye, además de los estudios militares, la titulación civil de Ingeniería en Organización Industrial. Los estudios no militares la parten profesores de la Universidad de Cartagena. La formación de los oficiales dura cinco años. Los cuatro primeros se hacen en San Javier y, el quinto, en la escuela de la especialidad que corresponderá a cada alumno. Los que no superen la formación como pilotos, pueden optar a ser oficiales especialistas en control aéreo, paracaidistas, etc… o darse de baja de la academia.

¿Que pasa en el tercer curso?

En el tercero de estos cursos comienza la formación real como pilotos de aviones de combate. Cada alférez tiene un instructor que le enseña durante una hora diaria a pilotar la avioneta Pillán. Tras cada vuelo, el instructor analiza con el alférez cómo ha despegado y ha hecho los ejercicios. De igual manera, califica la forma cómo ha aterrizado y le orienta.

Los que en tercer curso aprueban el  curso de la avioneta, se enfrentan después en el cuarto curso a otro instructor que les enseña a pilotar el reactor C-101 -abajo. Este instructor también pertenece a la Patrulla Águila. El análisis diario de los ejercicios, las acrobacias y las formaciones se torna cada vez más exigente.

Final del proceso de formación

De los alféreces que en el cuarto curso aprobaron el vuelo en el C-101, se eligen a los 15 o 20 que, durante el cuarto curso, se formarán como pilotos de aviones de combate. A tales fines se trasladan a la base Talavera la Real, Badajoz para aprender allí a pilotar el F-5. El nivel de la enseñanza se mantiene alto.

En el último de estos cursos los alférez son sometidos a una de las pruebas más duras, la de “la batidora humana”. En esta prueba el candidato se sienta en una cabina situada en el extremo de un brazo mecánico al cual hacen girar a toda velocidad. Al hacerlo, la persona experimenta aceleraciones cercanas a los 8 g. Quien no la supere, entonces se queda en el camino.

Tras aprobar el quinto curso, los pilotos de caza regresan a San Javier con el resto de su promoción. Allí, en una importante ceremonia, reciben la insignia de piloto. Asimismo, reciben también el diploma del Real Despacho con el título oficial de teniente. Después,  se deja oír la voz de “rompan filas” y … ¡a pilotar los cazas!

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